Exterminio felino: Australia quiere matar 2 millones de gatos para salvar especies nativas

Junto con los perros, los gatos se han convertido en compañeros indiscutibles de los humanos: son inteligentes, sociables, y bastante efectivos para acabar con molestas pestes. Sin embargo, esta cualidad de ser formidables asesinos los ha llevado a convertirse en un problema para la vida salvaje en Australia.

Por eso, de acuerdo al New York Times, el gobierno australiano ha tomado la dura decisión de exterminarlos. “El objetivo es reducir el impacto de los depredadores salvajes y aumentar la capacidad de recuperación de nuestras especies nativas”, dicen; además porque los gatos también “dañan la productividad del sector agrícola de Australia”.

Australia planea que para el 2020 se hayan eliminado 2 millones de gatos salvajes. Las autoridades estiman que entre 2 y 6 millones de estos animalitos deambulan libremente por el territorio australiano.

Peligro para la vida local

Los gatos llegaron por primera vez a Australia con la migración europea en algún momento del siglo XVII, y desde entonces su población se ha disparado. Aunque los primeros inmigrantes felinos fueron domésticos, una población cada vez más creciente se convirtió en salvaje y se vieron obligados a cazar para sobrevivir.

El problema es que los gatos salvajes han ayudado a llevar a aproximadamente 20 especies de mamíferos a la extinción, dijo Gregory Andrews, comisionado nacional de especies amenazadas al Sydney Morning Herald. Según Andrews, eso hace que los gatos salvajes sean la mayor amenaza para las especies nativas de Australia.

El asunto, como es de imaginarse, es grave Australia estuvo aislada del resto del mundo durante miles de años y tiene especies únicas. Hoy en día, se estima que el 80% de los mamíferos de Australia y el 45% de sus aves se encuentran en la naturaleza en ningún otro lugar del planeta. Y para los gatos, las especies autóctonas son presa fácil. Se cree que los gatos matan a más de 1 millón de aves nativas y 1,7 millones de reptiles en Australia todos los días, dijo a CNN un portavoz del Departamento de Medio Ambiente y Energía de Australia.

Algunas de las especies amenazadas incluyen la rata de conejo y el bandicoot dorado con forma de rata. “No estamos sacrificando gatos por gusto, no lo estamos haciendo porque odiamos a los gatos”, dijo Andrews. “Tenemos que tomar decisiones para salvar a los animales que amamos y que nos definen como nación”, agrega.

Críticas

Como era de esperarse, el plan ha sido criticado. Diversos grupos han creado peticiones en línea para pedir la derogación de la ley y muchos extranjeros califican la decisión como violenta e innecesaria. Dentro de las personalidades que más ha condenado la iniciativa están la exactriz francesa Brigitte Bardot, y el cantante británico Morrisey.

Sin embargo, la oposición más sorprendente viene de algunos conservacionistas. Tim Doherty, un ecologista de la conservación de la Universidad Deakin en Australia, está de acuerdo en que los gatos salvajes tienen un “gran impacto” en las especies nativas de Australia, pero cree que la solución propuesta (exterminarlos) no está basada en evidencia.

“En el momento, cuando se estableció el objetivo en 2015, en realidad no sabíamos cuántos gatos salvajes había en Australia”, dijo, y agregó que algunas estimaciones en ese momento pusieron el número en 18 millones, lo que él llamó una sobreestimación. “Realmente no hay una manera confiable de estimar en todo un continente, y si va a establecer un objetivo, y si quiere que sea significativo, debe poder medir su progreso hacia él”, explica.

Otro problema es que simplemente matar a un gato no necesariamente salva vidas de aves o mamíferos, el gato debe haber estado viviendo en un área que ha amenazado a los animales, dijo. Al forzar y controlar el ecosistema sacando a los predadores sólo están interviniendo en la selección natural y debilitando a los animales autóctonos.

Los gatos no son la única especie invasora que ha llevado a la extinción a otros seres vivos. El hongo Batrachochytrium dendrobatidis, el principal agente causante de la quitridiomicosis, ha llevado a la a muerte de diversas especies de anfibios durante varias décadas. Causó la disminución 501 especies, y la posible extinción de al menos otras 90.

Fuente: nmas1.org