Una empresa desarrolla una pantalla capaz de generar hologramas

Estos están sostenidos por un sistema que tiene miles de millones de píxeles que son capaces de generar en el aire una imagen que se integra con un entorno real

Los hologramas aparecen en toda película de ciencia ficción que se precie desde hace décadas como una tecnología asumida, algo que sí o sí llegaría en un futuro más o menos cercano.

Es, sin ir más lejos, la forma de comunicación a larga distancia más importante en sagas como Star Wars, que no anticipó sistemas de mensajería instantánea como Whahstapp o Telegram, pero sí vislumbró con claridad que si una princesa tenía que decir algo importante a la resistencia contra todo un imperio, lo más rápido y seguro era grabarse en video y aparecer en 3D ante los destinatarios del mensaje.

Los avances técnicos permiten pensar que, tras una buena cantidad de intentos más o menos decepcionantes, los hologramas finalmente cobrarán vida.

Lo harán gracias al impulso de startups como la estadounidense Light Field Lab, que este jueves ha iniciado la producción de SolidLight, una pantalla que permite generar imágenes holográficas reales.

Los hologramas son un anhelo lejano

Para entender cómo funciona, antes conviene aclarar qué es un holograma.

Desde hace muchos años, se han utilizado todo tipo de técnicas para producir ciertos engaños visuales y proyectar imágenes que hagan pensar al espectador que tiene ante sí algo que en realidad no está delante.

Uno de los más utilizados recibe el nombre de Fantasma de Pepper. Nacido a finales del siglo XIX, consiste en dividir un escenario en dos habitaciones, separarlas por una lámina de cristal o film transparente y proyectar una imagen en la habitación donde está el público.

Fue así, por ejemplo, como se consiguió que en los Billboard Awards de 2014 el ya fallecido Michael Jackson pudiera bailar el tema Slave to the Rythm junto con otros bailarines.

Un holograma propiamente dicho, sin embargo, debe aparecer en el espacio como si se tratara de un objeto real y no debería depender ni del ángulo con el que se proyecta algo, como con la técnica del Fantasma de Pepper, ni del uso de dispositivos auxiliares como unas gafas de 3D.

SolidLight: objetos solo con luz y aire

La tecnología SolidLight, en cambio, permite recrear objetos en el mundo real con luz. Para ello, la empresa ha conseguido que las ondas de luz interactúen en un punto específico y que esa interacción sea visible para el ojo humano. Con ello, Light Field Lab es capaz de crear objetos en el aire.

Para ello, requiere píxeles. Muchos píxeles, infinidad de ellos. Su panel de 28 pulgadas, por ejemplo, tiene 2.500 millones de píxeles, una cifra comparable con los algo más de 8 millones que tiene una televisión 4K.

Estos píxeles, explica la empresa, son además más complejos que los de la pantalla del teléfono o del televisor, pues son capaces de manipular con precisión la fase de las ondas de luz para que las interacciones creen el efecto holográfico.

Así, mientras que los píxeles estándar de las pantallas LCD u OLED solo tienen que crear el rojo, el verde y el azul, los de SolidLight tienen que crear colores específicos en un lugar concreto delante de la pantalla para que la imagen parezca salir de ella.

“SolidLight no se parece a nada que hayas experimentado antes”, ha dicho al respecto en un comunicado de la empresa Jon Karafin, consejero delegado de Light Field Lab. “Solo cuando se estira el brazo para tocar un objeto SolidLight, uno se da cuenta de que no está ahí. SolidLight redefine lo que se percibe como real, remodelando las comunicaciones visuales y las experiencias de los clientes para siempre”.

Light Field Lab está ya aceptando la preventa de los primeros sistemas SolidLight, cuya fabricación no concluirá al menos hasta finales de año. La empresa no ha dado una cifra exacta de su precio, que, explica, depende del tamaño y la gama del producto encargado.

Esta tecnología tiene sus limitaciones. Por ahora, el campo de visión de quien ve el holograma se corresponde con la pantalla SolidLight, con lo que, si alguien se mueve a un lado de la misma, ya no verá el holograma.

Por tanto, aún queda para poder ver a una princesa Leia dando un discurso en 3D sin importar el ángulo que se tenga con respecto a ella.

El dispositivo de la empresa sí cumple con otro requisito de los hologramas: no se necesitan gafas de para ver la imagen en 3D. Tampoco hace falta estar mirando estrictamente frente a la pantalla: mientras esta quede en el ángulo de visión, se verá el holograma.

Se trata además de una tecnología escalable, por lo que desde la empresa ya se están planteando la posibilidad de hacer hologramas gigantes gracias a pantallas igual de inmensas.

Los usos que puede tener una tecnología así son muchos, desde museos que puedan mostrar en 3D y en movimiento cómo eran los dinosaurios hasta futuristas salas de cine llenas de pantallas parecidas a las que está desarrollando SolidLight. Estas dejarían las actuales experiencias inmersivas de cine como un juego de niños en apenas unos pocos años.

Esto, pasando por otros usos, como la publicidad o su capacidad para que dos personas puedan discutir un concepto de manera visual a kilómetros de distancia.

La última ronda de financiación anunciada oficialmente en la web de la empresa data de agosto de 2019, cuando consiguieron levantar 28 millones de dólares. Tras los avances conseguidos en estos 2 años, Light Field Lab espera poder llevar su tecnología al siguiente nivel.

“La tecnología holográfica de Light Field Lab tiene el potencial de cambiar el modo en que vemos e interactuamos con los medios de comunicación. Este es el santo grial de la tecnología óptica, y permite que cosas que parecen ciencia ficción sean posibles hoy”, ha dicho sobre la empresa el multimillonario Vinod Khosla, consejero delegado de su fondo Khosla Ventures, socio inversor.

Fuente: businessinsider.es

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