Inventan un dispositivo que detecta los gestos de la mano, ¿adiós a los mandos de las consolas?

El futuro está en la palma de nuestra mano, y nunca mejor dicho… Estamos a un paso de despedirnos de los teclados, ratones y mandos de consolas y todo gracias a este invento que detecta los movimientos de la mano.

Un grupo de investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, se han propuesto hacer realidad lo que tantas veces hemos visto en las películas de ciencia ficción. Lo cierto es que parecen haber dado con la tecla correcta ya que han inventado un dispositivo que es capaz de detectar los movimientos de la mano y mandar esa información al receptor pertinente.

Este dispositivo utiliza inteligencia artificial para adelantarse y reconocer el gesto que cada persona va a realizar con su mano. El software de inteligencia artificial y los biosensores hacen un trabajo conjunto para identificar cada movimiento basándose en los patrones de las señales eléctricas del antebrazo.

Explicado así puede parecer algo extraño e incluso doloroso, pero no. Los biosensores son una especie de brazalete que va alrededor del antebrazo y capta las señales eléctricas que envía nuestro cerebro para mover el brazo, el dedo, la muñeca entera, etc. Son procesos que se realizan en microsegundos y que este dispositivo es capaz de captarlo e incluso adelantarse.

Que este dispositivo sea capaz de adelantarse nos pone en la situación de poder decir adiós a muchas cosas, por ejemplo, el volante en el coche autónomo, el ratón, el mando de una consola, etc. Incluso, podríamos estar escribiendo este artículo sin usar el teclado, directamente con el dispositivo en nuestra piel.

No solo estos ejemplos serían las principales aplicaciones y utilidades de los biosensores móviles, sino que las prótesis podrían innovarse hasta el punto de que las personas «recuperaran» su pierna, su mano, su dedo, etc. Hace un tiempo se inventó una prótesis que se controlaba con el cerebro, pero este nuevo invento va más allá.

Se trata de un paso adelante en la interacción entre humanos y máquinas. Y esto puede ir más allá, ya que la interacción se puede mejorar y reforzar si se usan cámaras, pero en este caso no lo han hecho para preservar la privacidad de cada usuario del estudio.

La inteligencia artificial es inteligente cuando aprende. No es un chiste malo, es la realidad. Para que el software de este dispositivo supiera identificar cada gesto y adelantarse a él, debió de aprender con decenas de voluntarios.

Los investigadores le enseñaron a la IA descifrar hasta 21 gestos de la mano entre los que se incluyen el gesto del puño cerrado, el pulgar hacia arriba para decir ok y la palma plana hacia arriba.

Lo positivo de este software de inteligencia artificial es que utiliza un algoritmo muy avanzado se que conoce como algoritmo de computación hiperdimensional. Dicho de otra forma, este algoritmo es capaz de actualizarse con nueva información.

De esta forma la IA está constantemente actualizando su biblioteca de información, así pues, cada vez adivinará mejor los movimientos.

No es un producto comercial, digamos que aún está en la fase de pruebas y desarrollo, pero el equipo de investigadores de la Universidad de California comentan que pronto podría estar a la venta.

Fuente: computerhoy.com