¡No apto para aracnofóbicos! Se encuentran arañas-escorpión en Myanmar

Se ha encontrado una araña primitiva con una cola de escorpión en ámbar de unos 100 millones de años de antigüedad. El artrópodo ha recibido el nombre de Chimerarachne, que proviene de Quimera, el monstruo de la mitología griega compuesto de partes de más de un animal. La cola, denominada “telson”, es la que observamos hoy en día en los escorpiones, aunque nunca se había visto en arañas.

El equipo de investigación, en un escrito publicado en “Nature”, dice que se dispone de dos especímenes que ayudan a comprender mejor cómo evolucionaron las arañas. “Se trata de un fósil clave para comprender los orígenes de las arañas”, dijo el paleontólogo Bo Wang de la Academia de Ciencias de China, citado por Reuters. “Nuestro nuevo fósil representa muy probablemente la primera rama de las arañas e implica que existió un linaje de arañas que presumiblemente se originaron en el Paleozoico (era geológica que terminó hace 251 millones de años) y sobrevivió por lo menos hasta el Cretácico del sudeste asiático”.

¿Y para qué servía la cola?

Al especular sobre la naturaleza de la cola, el paleontólogo de la Universidad de Kansas Paul Selden dijo: «Cualquier tipo de apéndice flageliforme suele ser como una antena. Sirve para percibir el entorno. Los animales que poseen una cola flexible y larga suelen tenerla con fines sensoriales». Puede que la cola fuera para detectar tanto presas y depredadores, como el mundo que les rodeaba.

Al haberlas encontrado en ámbar, se especula que las arañas habrían vivido en hojas, moho y musgo al pie de los árboles. Selden explica: “Todos los especímenes son machos adultos que habrían estado vagando en busca de hembras en ese momento de sus vidas”.

Si una araña con cola que comparte una característica con los escorpiones le inquieta, aparte del hecho de que habría estado merodeando en la época de los dinosaurios renqueantes, también puede consolarse con el hecho de que era diminuta. Chimerarachne, que también posee colmillos, tan solo medía unos 7,5 milímetros de largo, más de la mitad de los cuales eran cola.

Una larga historia envuelta en misterio

Estos fósiles, que son los últimos de una serie de fósiles del período Cretácico de los yacimientos de ámbar del valle de Hukawng, al norte de Myanmar, están ayudando a colmar una laguna en el conocimiento sobre la evolución de las arañas. Los investigadores explican que los detalles sobre el origen de las arañas aún no están claros, puesto que no se sabe mucho sobre su grupo troncal y se comprende poco la secuencia de adquisición de características durante su evolución.

Los arácnidos existen desde hace bastante antes que los aracnofóbicos. Los primeros arácnidos, un grupo que incluye las arañas, los escorpiones, los ácaros y las garrapatas, entre otros, se remontan a unos 420 millones de años. Las arañas más antiguas que se conocen vivieron hace alrededor de 315 millones de años. “Chimerarachne podría considerarse una araña. Depende de dónde decidamos trazar la línea”, explicaba Selden,

quien añadió que es muy probable que Chimerarachne tejiera una telaraña de hoja y puede que una madriguera recubierta de seda, mientras que es poco probable que tejiera telarañas. Las arañas utilizan la seda con muchas funciones, de las cuales las telarañas para capturar presas es solo una. Envolver los huevos es una función vital de la seda de araña, así como la de dejar un rastro para poder regresar a casa.

Fuente: Comisión Europea

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