Descubren en Singapur una nueva especie de medusa cubo venenosa
Las picaduras de estas «avispas marinas» son extremadamente dolorosas y pueden ser mortales
Encontrar medusas cubo, altamente venenosas y casi invisibles en el agua, no es tarea fácil; sin embargo, investigarlas es fundamental para aprender a evitarlas de forma segura. Las picaduras de estas «avispas marinas» son extremadamente dolorosas y pueden ser mortales.
Conocer más sobre las medusas cubo nos ayuda a saber dónde y cuándo encontrarlas, y cómo minimizar el riesgo de toparnos con ellas durante lo que debería ser un placentero baño.
Una nueva especie de medusa cubo
Investigadores de la Universidad de Tohoku y la Universidad Nacional de Singapur descubrieron una especie completamente nueva de medusa cubo: Chironex blakangmati (C. blakangmati).
A primera vista, parecía similar a otros ejemplares del género Chironex, pero un exhaustivo análisis genético confirmó que se trata de una especie completamente nueva.
Un detallado análisis morfológico corrobora esto, ya que C. blakangmati presenta características físicas únicas que no se observan en otras medusas del género Chironex. Además, informan del primer avistamiento de la avispa marina tailandesa Chironex indrasaksajiae (C. indrasaksajiae) en Singapur. Estos fascinantes descubrimientos revelan nuevos datos sobre la biodiversidad, a la vez que proporcionan una comparación exhaustiva de todas las especies de Chironex.
El equipo de investigación recolectó varias medusas cubo Chironex en las aguas costeras de la isla Sentosa, en Singapur (conocida históricamente como «Pulau Blakang Mati» o «Isla de la Muerte»), de ahí el ominoso nombre de la nueva especie. Sin embargo, al principio no estaba claro que se tratara de una especie completamente diferente.
«C. blakangmati se parece muchísimo a Chironex yamaguchii, una especie de medusa que descubrí por primera vez en Okinawa mientras cursaba allí mi maestría», explica Cheryl Ames (Universidad de Tohoku y WPI-AIMEC). «Pero nos dimos cuenta de que eran completamente distintas. De hecho, volví a Okinawa para desempolvar una muestra antigua de C. yamaguchii que aún conservaba para facilitar las comparaciones».
Hasta ahora, se creía que ambas especies pertenecían a la misma. Sin embargo, un análisis genético confirmó que se trataba de una confusión. Además, el equipo de investigación estudió cómo distinguirlas a simple vista, lo que permite diferenciarlas sin necesidad de realizar un análisis molecular previo.
En qué se diferencian las especies parecidas
La principal diferencia que descubrieron se encuentra en una parte de la anatomía de la medusa, en la base de su cuerpo acampanado, llamada lóbulos perradiales, que refuerzan el pliegue muscular articulado que pulsa para impulsar a la medusa cubo mientras nada. Las tres especies conocidas de Chironex tienen canales puntiagudos que se extienden desde las puntas de los lóbulos perradiales, mientras que en C. blakangmati, la nueva especie, están ausentes esos canales.
«Nuestra exhaustiva revisión y análisis de todas las especies de Chironex conocidas hasta la fecha revelan mucho sobre estas medusas cubo y ponen de relieve una nueva y útil estrategia que otros investigadores pueden utilizar para la delimitación de especies», afirma Danwei Huang (Museo de Historia Natural Lee Kong Chian, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional de Singapur).
Además de hallar una cuarta especie del género Chironex, los investigadores también encontraron muestras de C. indrasaksajiae. Esta especie suele encontrarse en aguas tailandesas, pero en este estudio se registró por primera vez en Singapur. «Nos sorprendió encontrar C. indrasaksajiae tan lejos de Tailandia», afirma Ames.
«Registrar expansiones de área de distribución como estas es realmente importante, ya que actualmente sabemos muy poco sobre la biodiversidad y la distribución espacial de las medusas cubo».
A diferencia de la mayoría de las medusas, que son arrastradas por la corriente, las quironómidas poseen un aleta muscular —la misma que contiene la clave principal para distinguirlas— y ojos complejos que utilizan para nadar activamente hacia sus presas.
Cuanto más sepamos sobre la dinámica ecológica de esta peligrosa pero fascinante medusa, mejor podremos adaptar las medidas de seguridad para proteger a los bañistas.
Los hallazgos se publican en el Raffles Bulletin of Zoology: Chironex box jellyfishes (Cnidaria: Cubozoa: Chirodropida) in Singapore: Chironex blakangmati, new species, and range extension of C. indrasaksajiae
Fuente: vistaalmar.es
