Descubren una serpiente arbórea que trepa con un movimiento de lazo

Investigadores han descubierto que unas serpientes arborícolas marrones invasoras que viven en la isla de Guam, Océano Pacífico, pueden moverse de una manera que nunca antes se había visto.

El descubrimiento, que publican en la revista en ‘Current Biology’, sobre la locomoción en forma de lazo de la serpiente para trepar por cilindros verticales lisos tiene implicaciones importantes, tanto para la comprensión de las serpientes como para las prácticas de conservación destinadas a proteger a las aves de ellas.

“Nuestro hallazgo más importante es un nuevo modo de locomoción de las serpientes –resalta la coautora principal Julie Savidge de la Universidad Estatal de Colorado (CSU), en Estados Unidos–. Sólo se han reconocido cuatro tipos principales durante casi 100 años y hemos descubierto un quinto modo”.

El descubrimiento de un quinto modo de locomoción, además de los conocidos modos rectilíneo, ondulación lateral, viento lateral y concertina, fue una cuestión de casualidad. Savidge estaba trabajando en un proyecto destinado a proteger los nidos de estorninos de Micronesia, una de las dos únicas especies forestales nativas que aún quedan en Guam.

La gente introdujo accidentalmente las serpientes nocturnas en Guam a fines de la década de 1940 o principios de la de 1950. Poco después, las poblaciones de aves comenzaron a disminuir. Ahora se reconoce que las serpientes invasoras han diezmado las poblaciones de aves del bosque en la isla. También son responsables de daños importantes y muchos cortes de energía en toda la isla cada año.

“La mayoría de las aves nativas del bosque se han ido a Guam –explica Savidge–. Hay una población relativamente pequeña de estorninos de Micronesia y otra ave que anida en cuevas que ha sobrevivido en pequeñas cantidades”.

“Comprender qué pueden y qué no pueden trepar las serpientes arbóreas pardas tiene implicaciones directas para diseñar barreras que reduzcan la dispersión y algunos de los efectos nocivos de esta especie altamente invasiva”, dice el coautor principal Bruce Jayne, de la Universidad de Cincinnati.

“Por ejemplo –agrega Thomas Seibert, también de la CSU– dado que las serpientes arborícolas marrones pueden usar la locomoción de lazo para derrotar postes o cilindros de cierto tamaño, podemos diseñar deflectores para proteger mejor las casas de aves utilizadas para restaurar algunas de las aves de Guam”.

En el nuevo estudio, los investigadores intentaron utilizar un deflector de metal de un metro de largo para evitar que las serpientes de los árboles marrones treparan a las cajas de pájaros. Los mismos deflectores se han utilizado para mantener a otras serpientes y mapaches lejos de las cajas nido en los patios de los observadores de aves. Pero pronto descubrieron que su capacidad para disuadir a las serpientes arborícolas marrones duró poco.

“No esperábamos que la serpiente de árbol marrón pudiera encontrar una forma de evitar el deflector –reconoce Seibert–. Inicialmente, el deflector funcionó, en su mayor parte. Martin Kastner, biólogo de la CSU, y yo habíamos visto alrededor de cuatro horas de video y luego, de repente, vimos esta serpiente formar lo que parecía un lazo alrededor del cilindro y mueve su cuerpo hacia arriba. Vimos esa parte del video unas 15 veces. Fue una sorpresa. Nada de lo que había visto se compara con eso”, confiesa.

Jayne explica que las serpientes suelen trepar por ramas o tuberías empinadas y lisas utilizando la locomoción de acordeón, inclinándose hacia los lados para agarrarse en al menos dos lugares. Pero la locomoción con lazo es diferente. Usando el lazo del “lazo”, las serpientes forman una sola región de agarre.

Al grabar y analizar cuidadosamente un video de alta resolución de este nuevo método de escalada, los investigadores encontraron que las serpientes tienen estas pequeñas curvas dentro del lazo del lazo. Esas curvas les permiten avanzar lentamente hacia arriba, cambiando la ubicación de cada curva.

Eso no quiere decir que esta forma de escalar no sea una lucha para las serpientes. En el proceso de su locomoción de lazo, los investigadores observaron que las serpientes se movían muy lentamente. También resbalan con frecuencia, se detienen para descansar y respiran con dificultad. “Aunque pueden escalar usando este modo, los está llevando al límite”, dice Jayne.

Savidge y Seibert dicen que esperan continuar con el desarrollo de un deflector que las serpientes marrones de los árboles no pueden sortear, que luego podría usarse en Guam para la restauración de aves. Jayne planea probar más a fondo lo que las serpientes marrones de los árboles pueden y no pueden atravesar. También quiere probar los límites de las habilidades locomotoras de otras especies de serpientes y aprender más sobre la anatomía y fisiología involucradas.

Fuente: europapress.es

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