Azul y miniatura: descubren nueva especie de pulpo en Galápagos

Azul y miniatura: descubren nueva especie de pulpo en Galápagos

Un pequeño pulpo azul, casi translúcido y del tamaño de una pelota de golf, fue descubierto en las profundidades marinas de las islas Galápagos por investigadores de la Fundación Charles Darwin (CDF), en un hallazgo que vuelve a evidenciar cuánto permanece oculto en los océanos del planeta.

La criatura quedó localizada a 1 mil 773 metros de profundidad mientras científicos operaban un submarino equipado con cámaras remotas. La transmisión provocó sorpresa inmediata entre los investigadores: “¡Es pequeño! ¡Es azul!”, exclamaron al observar al extraño animal desplazarse sobre el fondo arenoso del Pacífico.

La nueva especie fue bautizada como Microeledone galapagensis y pertenece a la familia Megaleledonidae, integrada principalmente por pulpos de gran tamaño que habitan cerca de la Antártida. El descubrimiento obligó a los especialistas a replantear parte de lo que se creía sobre este grupo de cefalópodos.

La fotografía difundida por la CDF muestra al diminuto animal descansando sobre un fondo marino vacío, con sus brazos extendidos como una estrella azul.

Tentáculos cortos y robustos del pulpo azul

La experta Janet Voight, especialista en invertebrados del Field Museum de Historia Natural de Chicago, explicó a la AFP que el ejemplar llamó la atención por sus tentáculos cortos y robustos, alineados con una sola fila de ventosas, una característica poco común entre los pulpos conocidos.

Además, posee una llamativa coloración: la parte superior de su cuerpo es clara y azulada, mientras que la zona inferior presenta un tono violeta oscuro.

Según los investigadores, este patrón podría funcionar como mecanismo de defensa en las profundidades marinas. Si el pulpo captura una presa bioluminiscente, la membrana oscura de su cuerpo le ayudaría a ocultar la luz y evitar atraer depredadores.

Tras ser capturado, el ejemplar fue enviado a Chicago para su análisis. Debido a su fragilidad, los científicos evitaron abrirlo con bisturí y optaron por escanearlo mediante rayos X para estudiar su anatomía sin dañarlo.

Fuente: 24-horas.mx

Alberto Vazquez

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