Abejas nativas, aliadas de la biodiversidad y la salud en México

Abejas nativas, aliadas de la biodiversidad y la salud en México

La UV-Intercultural sede Grandes Montañas conmemoró el Día Internacional de las Abejas con talleres, cultura y un llamado urgente a proteger la biodiversidad y los saberes ancestrales

Con asistencia de la comunidad de la Universidad Veracruzana Intercultural (UV-Intercultural) sede Grandes Montañas, así como de infancias y jóvenes pertenecientes a los diversos planteles educativos cercanos, se llevó a cabo el 3er Festival de Polinizadores en la región de las Altas Montañas.

La bienvenida corrió a cargo de Malaquías Sánchez Rosales, coordinador de la sede, quien enfatizó que como sociedad se tiene una gran responsabilidad con la naturaleza: “Convivimos diariamente con ella, debemos buscar formas para no alterar la vida biológica, así como alternativas de manejo y reconocimiento del papel que juegan cada uno de sus componentes para que la vida en este planeta sea posible”.

Asimismo, destacó la importancia de celebrar este festival en el marco del Día Internacional de las Abejas, deseando a las y los asistentes una jornada llena de aprendizajes.

Yaqueline Antonia Gheno Heredia, directora general del Área Académica de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, ofreció la conferencia inaugural “La importancia de los polinizadores, el papel estratégico de las abejas nativas en la agricultura, la salud y la conservación”, en la que abordó los hallazgos de una reciente revisión científica que vincula directamente la salud humana con la conservación de la biodiversidad.

Enfatizó que hablar de polinizadores es hablar de la continuidad de la vida y de los ecosistemas, pues cerca del 75 % de los cultivos alimenticios del mundo dependen de este proceso; dijo que México ocupa un lugar privilegiado como país megadiverso, pues alberga al menos 46 especies de abejas nativas sin aguijón, de las cuales 19 cuentan con un registro de manejo tradicional, lo que refleja la estrecha relación histórica entre estas especies y las culturas originarias de nuestro territorio.

La académica expuso los resultados de un riguroso análisis sistemático publicado en la revista Diversity, el cual revisó más de mil publicaciones científicas a nivel mundial sobre las propiedades terapéuticas del propóleo y la miel de abejas nativas; demostró la evidencia científica de que estos bioproductos poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y potencialmente anticancerígenas, capaces de coadyuvar en el tratamiento de ocho de las 19 enfermedades más frecuentes en México, tales como la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión, obesidad y diversas afecciones respiratorias.

En este sentido, Gheno Heredia subrayó la importancia de validar y respetar el conocimiento tradicional indígena; “los saberes ancestrales de los pueblos originarios también constituyen una ciencia basada en la observación, el registro y la experimentación a lo largo de los siglos”.

A través de testimonios recolectados en comunidades meliponicultoras se ilustró cómo el uso cotidiano de la miel y el propóleo ha sido efectivo en la curación de quemaduras graves y problemas gastrointestinales; no obstante, precisó que la meliponicultura mesoamericana trasciende la dimensión médica y productiva, toda vez que representa una profunda relación ética, espiritual y afectiva de cuidado mutuo entre el ser humano y el insecto.

De este modo, se dejó en claro que la conservación ambiental no puede entenderse únicamente desde una perspectiva biológica o técnica, sino que “debe abordarse desde una dimensión cultural y humana indispensable para mantener el equilibrio y la armonía social”.

Advirtió sobre las severas amenazas que enfrentan los polinizadores en el país, tales como la deforestación, el cambio climático, la pérdida de diversidad floral y, de manera muy particular, el uso indiscriminado de pesticidas e insecticidas que alteran la orientación y supervivencia de las abejas.

Concluyó reafirmando que es una responsabilidad histórica impulsar modelos de investigación interdisciplinarios donde las comunidades locales dejen de ser simples objetos de estudio y se conviertan en participantes activos en la construcción colectiva del conocimiento.

Las actividades de la jornada incluyeron una serie de ponencias y mesas de diálogo, así como la charla especializada en el rol ecológico de los murciélagos y un conversatorio que reunió diversas voces del campo y la academia.

Asimismo, se enriqueció la experiencia de los asistentes mediante expresiones culturales a cargo del grupo Son de la Montaña y una nutrida oferta de talleres simultáneos que abarcaron desde el diseño de jardines para la conservación y la fotografía, hasta la elaboración artesanal de velas y jabones, la enseñanza de la lengua náhuatl para niños y actividades lúdicas como un taller de títeres.

El evento concluyó exitosamente con una visita al mercado agroecológico y a la muestra fotográfica infantil.

Fuente: uv.mx

Alberto Vazquez

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