Los expertos en genética no dan crédito: crean el primer sistema CRISP ADN del mundo que usa estas poderosas enzimas para el diagnóstico
La técnica reemplazaría al uso de ARN como guía hacia las enzimas
Conseguir diagnósticos y tratamientos más seguros es uno de los objetivos de la ciencia. En este sentido, expertos en genética de la Universidad de Florida (UF) desarrollaron una nueva forma de tecnología que podría indicar formas completamente nuevas para controlar las enfermedades.
La tecnología, conocida como CRISP ADN, es el primer sistema del mundo que utiliza el ADN, en lugar del ARN, como guía de las enzimas CRISPR. Estas han sido utilizadas durante años para identificar y cortar material genético. Recientemente, los investigadores han desarrollado herramientas para actuar sobre el ARN, ofreciendo una forma de intervenir sin alterar el código genético.
Los ingenieros de la UF, dirigidos por Piyush Jain, profesor asociado y titular de la cátedra Shah Rising en el Departamento de Ingeniería Química de esa institución, publicaron el estudio en Nature Biotechnology, luego de haber difundido una versión preliminar en 2024. Expertos en biogenética no salen de su asombro: crean el primer sistema CRISP ADN del mundo que usa estas poderosas enzimas para el diagnóstico de enfermedades mortales.
La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, con fecha del 15 de mayor de 2026, publica información avanzada de este estudio de la Universidad de Florida (UF), con todos los datos técnicos de dicha investigación y sus avances.
Un comunicado de la UF dice que “para comprender por qué esto es importante, resulta útil pensar en cómo funcionan las células”. Explica que “dentro de cada célula se encuentra el ADN, el manual de instrucciones principal del cuerpo. Sin embargo, las células no utilizan ese plano original de manera directa: crean copias funcionales, o ARN, que contienen las instrucciones para sintetizar proteínas y llevar a cabo distintas funciones”.
El ARN es una copia del ADN que puede contener errores
Estas copias de ARN son como “fotocopias del manual original y, como tales, a veces contienen errores”, dice Jain. En enfermedades como el cáncer, las células pueden producir demasiadas copias defectuosas o seguir instrucciones incorrectas, lo que provoca un crecimiento descontrolado.
Para evitar estos errores, el equipo de Jain puso la lupa en el ADN porque es más estable y fácil de producir. Así, permite que el sistema identifique y actúe con mayor precisión sobre moléculas de ARN específicas dentro de la célula. En términos prácticos, esto significa que los científicos pueden centrarse en corregir o controlar las «copias» sin alterar el plano original.
Este nivel adicional de control podría ser importante para la seguridad del paciente. Al centrarse primero en el ADN, los científicos podrían reducir la actividad dañina, como las señales causantes de enfermedades, antes de decidir si son necesarias modificaciones genéticas. El sistema reduce, de manera drástica, los efectos no deseados en comparación con los enfoques existentes.
Por otra parte, “las guías de ADN son mucho más baratas y fáciles de fabricar que las de ARN: mientras que las moléculas de ARN se degradan rápidamente, el ADN puede permanecer intacto durante largos periodos”, explica Jain.
En conjunto, estas ventajas podrían hacer que las herramientas basadas en CRISPR sean más accesibles tanto para la investigación como para el uso clínico. Esta innovadora herramienta simplifica el diagnóstico al detectar virus como el VIH en etapas tempranas y diagnosticar la hepatitis C con una precisión del 100 %.
De cara al futuro, los investigadores prevén posibles aplicaciones que van desde terapias más precisas hasta mejores diagnósticos y nuevas formas de estudiar cómo se desarrollan las enfermedades.
Si bien el nuevo sistema CRISPR ADN aún se encuentra en sus primeras etapas, las agencias federales, incluidos los Institutos Nacionales de Salud y la Administración de Alimentos y Medicamentos, impulsan la investigación.
Fuente: clarin.com
