Los científicos descubren por qué hubo plantas que sobrevivieron al meteorito
Un estudio científico ha comparado el material genético de algunas plantas actuales con fósiles vegetales, lo que ha revelado que muchas plantas se «duplicaron» para sobrevivir
Hace 66 millones de años, un asteroide gigantesco —de un tamaño comparable al del monte Everest— chocó contra la Tierra y provocó una de las mayores catástrofes de la historia del planeta. Los dinosaurios desaparecieron y cerca de un tercio de la vida quedó arrasada. Sin embargo, algunas plantas lograron resistir. Y ahora los científicos creen haber descubierto una de las claves de esa supervivencia.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Gante ha publicado un estudio en la revista Cell que apunta a un curioso mecanismo natural: las duplicaciones accidentales del genoma.
Dicho de forma sencilla, algunas plantas desarrollaron copias extra de su material genético. Aunque normalmente esto puede resultar perjudicial, en momentos de caos climático extremo habría funcionado como una especie de copia de seguridad evolutiva. «La duplicación del genoma completo suele considerarse un callejón sin salida evolutivo en entornos estables», explica el investigador Yves Van de Peer. «Pero en situaciones adversas, puede ofrecer ventajas inesperadas».
La mayoría de los seres vivos tienen dos juegos de cromosomas, uno heredado de cada progenitor. Pero muchas plantas cuentan con copias adicionales. Es lo que se conoce como poliploidía. Algunos cultivos muy comunes la presentan: los plátanos cultivados suelen tener tres juegos de cromosomas y ciertas variedades de trigo llegan hasta seis.
A primera vista, tener más ADN parece una mala idea. Mantener un genoma más grande consume más recursos, aumenta el riesgo de mutaciones y puede afectar a la fertilidad. Por eso, la mayoría de estas duplicaciones desaparecen con el tiempo. Sin embargo, en circunstancias extremas la historia cambia. Tener genes «de sobra» permite que algunos evolucionen y adquieran nuevas funciones, algo que puede ayudar a las plantas a soportar mejor el calor, la sequía o cambios ambientales bruscos.
Duplicar en caso de emergencia
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los genomas de 470 especies de plantas con flores y compararon los resultados con 44 fósiles vegetales. El objetivo era averiguar cuándo se produjeron esas duplicaciones genéticas. El resultado llamó la atención de los científicos: muchas de las duplicaciones que lograron mantenerse a lo largo de millones de años coincidían con grandes catástrofes climáticas y ambientales.
Entre ellas figura la extinción provocada por el asteroide que acabó con los dinosaurios, varios episodios de enfriamiento global e incluso el llamado Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno, ocurrido hace unos 56 millones de años, cuando la temperatura del planeta aumentó de forma drástica.
Los autores creen que, en esos escenarios extremos, las plantas con genomas duplicados tenían más posibilidades de adaptarse y sobrevivir que otras especies. «Lo que observamos en el pasado sugiere que la poliploidía puede ayudar a las plantas a sobrellevar condiciones estresantes», concluye Van de Peer.
Fuente: fuenlabradanoticias.com
