Logran y optimizan conversión directa de células no neuronales en células nerviosas

En 2012, unos científicos consiguieron por primera vez reprogramar células de tejido conectivo presentes en el cerebro para convertirlas en neuronas. Hasta ahora, sin embargo, se desconocía por qué estados intermedios pasaban estas células llamadas pericitos a lo largo de este proceso, y cómo eran de relevantes estos estados a la hora de conseguir una reprogramación exitosa.

Los pericitos regulan el diámetro de los pequeños vasos sanguíneos en el cerebro. También intervienen en la curación de lesiones y en el mantenimiento de la barrera hematoencefálica. Esta es una de las barreras defensivas más fuertes del cuerpo humano. Se la puede describir como un laberinto químico que impide que toxinas y virus presentes en el torrente sanguíneo alcancen el cerebro.

El equipo de científicos mencionado, encabezado por Benedikt Berninger de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, en Alemania, ha descubierto ahora que, en el camino de convertirse en neuronas, los pericitos necesitan pasar por un estado neural parecido al de una célula madre. Berninger, Marisa Karow y sus colegas consiguieron manipular las vías de señalización en este estado intermedio, que les permitió tanto activar como inhibir la reprogramación neuronal.

La nueva investigación demuestra que la introducción bien orientada de dos proteínas activas en el núcleo celular, la Ascl1 y la Sox2, hace que los pericitos asuman la forma y la función de las células nerviosas. Ambas proteínas son factores de transcripción, o sea que determinan qué secuencias de ADN son activadas o desactivadas en una célula en particular y en consecuencia regulan la función y la forma de la célula. Cuando estos dos factores de transcripción son introducidos en pericitos, estos inician su conversión en neuronas.

El descubrimiento podría ser la clave para futuras posibilidades de regenerar tejido cerebral enfermo, reprogramando directamente células no neuronales para su transformación en neuronas.

El equipo de Berninger y Karow también halló que, una vez superado el estado parecido al de célula madre, las células se diferencian en dos clases de neuronas: excitatorias e inhibitorias. Esto les hace albergar esperanzas de que sea viable mejorar posteriormente la reprogramación dirigida de células en subtipos neuronales concretos. La nueva información indica en definitiva que podría ser posible en el futuro regenerar tejido cerebral enfermo mediante la reprogramación directa de células no neuronales en neuronas.

Fuente: noticiasdelaciencia.com

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