La ciencia descubre un sencillo truco para evitar el insomnio

¿Tienes insomnio? Aquí te explicamos un sencillo truco que puedes hacer en tu cama para dormir toda la noche sin problemas

Todos en algún momento hemos sufrido de insomnio, un trastorno del sueño muy común que causa dificultades para conciliar el sueño.

Justo por lo común del insomnio, también son muchos los supuestos remedios y miles de consejos que existen para evitarlo, que van desde contar ovejas a tomar pastillas.

Como en todo, la ciencia tiene mucho que hablar sobre el insomnio, y hoy te presentamos un sencillo truco que es muy eficaz para conciliar el sueño.

El insomnio

La mayoría de los adultos sufren insomnio en cierto grado, ya sea por dificultad para dormir o para mantenerse dormidos. Además de disminuir la energía de los que lo padecen, disminuye su estado de ánimo y también puede afectar su salud, desempeño laboral y calidad de vida.

El insomnio está relacionado con hábitos inadecuados del sueño, depresión, ansiedad, falta de ejercicio, enfermedades crónicas o tomar ciertos medicamentos.
Lo peor es que, cuando tenemos falta de sueño, mientras intentamos dormir todo lo que pasa por nuestra cabeza es que deberíamos dormir, junto con problemas relacionados con nuestro mal descanso al día siguiente.

Los expertos saben que este pensar constante en querer dormir sin conseguirlo obstaculiza nuestra capacidad de dormir, pero ¿cómo podemos evitar que suceda?

La respuesta, según un científico cognitivo, se encuentra en un sencillo truco llamado “mezcla aleatoria cognitiva” (Cognitive Shuffle).

El secreto es ser como los bebés

Luc Beaudoin, profesor de ciencia cognitiva de la Universidad Simon Fraser (ubicada en Canadá), desarrolló el método de “mezcla aleatoria cognitiva“, que permite a los adultos imitar la forma en que los niños se duermen.

Así describe Beaudoin el problema del insomnio:

“Los adultos viven en un mundo muy “del cerebro izquierdo” dominado por el lenguaje y el pensamiento. Los niños pequeños, por el contrario, pasan mucho tiempo imaginando y jugando. Por supuesto, los adultos ven muchas imágenes: videos, televisión, películas, fotos y logotipos. Pero tienden a hacerlo de forma pasiva y, por lo general, con mucha charla (ya sea vocal o no).”

Beaudoin piensa que la mejor forma de dormir es alejarnos del pensamiento analítico y verbal, e intentar regresar al mundo de imágenes que les permite a los bebés tener sueños profundos.

“Los investigadores del sueño han descubierto que cuando las personas se duermen, a menudo experimentan imágenes visuales y “micro-sueños”. Las diversas imágenes que las personas imaginan pueden ayudarles a conciliar el sueño. Por el contrario, seguir pensando en un modo verbal, analítico y de resolución de problemas puede retrasar el inicio del sueño.”

En pocas palabras, necesitamos pensar menos e imaginar más. Eso sí, no imaginar ovejas que saltan la cerca; una imagen tan aburrida hará que tu mente divague de nuevo.

Lo correcto, según el método de Beaudoin, es permitir que tu cerebro recorra una variedad de imágenes aleatorias; de hecho, lo ideal es crear algunos “micro-sueños”. Pero ¿cómo logramos esto?

Mezcla aleatoria cognitiva

El doctor Beaudoin desarrolló la app MySleepButton, y en el blog de la aplicación explica los sencillos pasos que debemos seguir para poder usar la “mezcla aleatoria cognitiva“.

La idea, como comentamos líneas arriba, es buscar en todo momento pensar menos e imaginar más, por ejemplo.

Para conseguir lo anterior Beaudoin recomienda los siguientes pasos:

  1. Métete en la cama y prepárate para dormir.
  2. Piensa en una palabra al azar, emocionalmente neutral que tenga al menos cinco letras. Beaudoin sugiere “hora de dormir” (bedtime) como ejemplo. Otros ejemplos de palabra pueden ser “laptop”, “vampiro”, “libro” o “cazuela”. (Intenta elegir una palabra que no tenga demasiadas letras repetidas, como “banana”).
  3. Deletrea lentamente la palabra base en tu mente y luego, comenzando con la primera letra, piensa en otra palabra que también comience con esa letra.
  4. Imagina el elemento representado por la palabra: si tu palabra base es “cazuela”, comenzarás con palabras que comiencen con la letra “c”, como “cono”, “castor” o “capullo”. Una a la vez, imagina cada elemento, deteniéndote en él el tiempo suficiente para crear una imagen clara en tu mente antes de soltarlo y pasar a la siguiente palabra “c”.
  5. Repite esto tantas veces como puedas para cada letra.
  6. Una vez que te quedes sin palabras con “c” (o te aburras de ellas), pasa a la siguiente letra.
  7. Si tienes dificultades para encontrar palabras por una letra, omítelas y pasa a la siguiente letra.
  8. Del mismo modo, si eliges una palabra que no puedes imaginar fácilmente, deshazte de ella y pasa a otra.
  9. Según Beaudoin, ayuda mucho pensar en el contexto alrededor de la palabra. Por ejemplo, si estás imaginando “pan”, podrías pensar en una barra de pan blanco suave y luego en un pan francés crujiente, seguido de una masa para pan.
  10. Si llegas al final de una palabra base sin quedarte dormido, comienza de nuevo con una nueva palabra base.
  11. Como puedes ver, la idea es no pensar analíticamente, sino solo imaginar objetos (que servirían como micro-sueños), por eso es mejor pensar en palabras que casi no repitan letras, porque retomar una letra que ya usamos podría volver a activar nuestro pensamiento analítico.

Así que, ya sabes, si hoy tienes insomnio, prueba esta curiosidad científica.

Fuente: televisa.com