Hallan en Dinamarca los restos de una fortaleza vikinga de hace 1.000 años

La leyenda negra sobre los vikingos los describe como una tribu de bárbaros que únicamente vivía del saqueo y el pillaje, apoderándose de lo que otras culturas hacían mejor. Sin embargo, en 1930 se encontraron en Dinamarca cuatro fortalezas vikingas llamadas Trelleborg. Aquel hallazgo reveló a los investigadores que esos supuestos “bárbaros” dominaban tecnologías avanzadas y sus sociedades resultaban ser más complejas de lo que en un principio se pensaba.Ahora, un grupo de arqueólogos de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, ha encontrado las ruinas de un nuevo Trelleborg en el país escandinavo. Para ello, emplearon un sistema de mapeo en 3D de alta resolución llamado LiDAR. El descubrimiento se ha publicado en la revista Antiquity y se trata del primer enclave de este tipo que se ha encontrado después de seis décadas.

La forma del monumento, al que llamaron Borgring, dibuja un círculo perfecto de 144 metros de diámetro, según el estudio. Tenía cuatro puertas principales que se entrecruzaban, pavimentadas por caminos de madera. La elección de construir una fortaleza redonda no es al azar, ya que el círculo es la forma que abarca la mayor área posible.

“En un terreno plano, una fortaleza circular da así más espacio. Las fortalezas vikingas en forma de anillo eran más grandes que un campo de fútbol”, afirma a EL MUNDO Søren Michael Sindbæk, profesor de la Universidad de Aarhus y coautor del trabajo. “Creo que las fortalezas fueron construidas como refugio para personas, ganado y cosechas cuando había enemigos, por ello necesitaban todo el espacio posible”, añade.

La construcción fue erigida entre el año 970 y 980, según las estimaciones de este equipo. Por esta razón, se cree que fue ordenada construir durante el reinado del famoso rey danés Harald Bluetooth Gormsson, al cual se le atribuye la conversión al cristianismo de su pueblo y once siglos más tarde el nombre de la tecnología Bluetooth, cuyo logo está formado por una runa vikinga. Sin embargo, estos edificios defensivos apenas fueron usados por un par de generaciones, según creen los investigadores.

“Leyendas posteriores cuentan que hubo una rebelión contra Harald Bluetooth, por lo que se cree que fueron destruidas”, cuenta Søren. Sin embargo, el arqueólogo cree que, cuando murió el emperador alemán Otto II y el cargo pasó a su hijo de 3 años, este hecho puso fin a toda campaña militar ya que no suponía ninguna amenaza, por lo que los Trelleborgs sencillamente “perdieron su propósito”.

Los arqueólogos han encontrado restos que les permiten hacerse una idea de cómo era la vida de aquellos hombres, mujeres y niños dentro del refugio. “Probablemente eran guardianes y sus familias vivían permanentemente en las fortalezas, a las que vendrían más tropas en tiempos de crisis”, asegura el investigador. Asimismo, desenterraron joyas y un bonito estuche de carpintería completo y bien conservado, que contenía planos y cinceles. “Descubrimos evidencias de artesanía especializada, como armeros y joyeros, quienes probablemente trabajaban para la corte del rey”, revela.

Los científicos creen que los escandinavos copiaron de los anglosajones la forma esférica en la que construían estos emplazamientos . Aprendieron muchas cosas de sus vecinos que les ayudaron a convertirse en una sociedad avanzada. “Harald Bluetooth fue el primer rey escandinavo en usar monedas para una verdadera economía monetaria (previamente los vikingos utilizaban lingotes de plata)”, recuerda Søren Michael Sindbæk.

Obras de arte en España

Por otro lado, uno de los mejores testimonios de lo sofisticados que eran estos habitantes del norte de Europa se encuentra en el arte y la artesanía y una de esas “exquisitas” obras de arte, asegura el coautor, se encuentra en nuestro país y es el Idolillo escandinavo de la Basílica de San Isidoro en Leon.

El profesor espera que el descubrimiento dé una oportunidad de examinar fortalezas vikingas usando técnicas arqueológicas modernas. “Han pasado más de 60 años hasta que se ha encontrado de nuevo una de estas construcciones en Dinamarca y, durante ese tiempo, la arqueología ha desarrollado nuevas herramientas que permiten contestar a más preguntas sobre nuestro pasado. Podemos aprender mucho más ahora de lo que nos desvelaban las primeras excavaciones”, sentencia.

Fuente: elmundo.es