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El ave más longeva que se conoce ha sido madre a los 66 años

Wisdom, el ave anillada más longeva del mundo, ha vuelto a ser madre a los 66 años. Después de unos dos meses de incubación, este ejemplar de albatros de Laysan -una especie de ave marina amenazada- ha sacado adelante al que podría ser el trigésimo séptimo pollo de su vida. El nacimiento se ha producido en la colonia de cría en el Parque Nacional del Refugio de Fauna del Atolón y Memorial de la Batalla de Midway en Hawai (Estados Unidos), donde Wisdom (que significa sabiduría en inglés) regresa cada año para incubar un único huevo durante unos 160 días.

A principios de este mes de diciembre, Wisdom ponía de nuevo un huevo a sus cerca de 66 años. Anillada por primera vez en 1956, ha criado con éxito en 37 ocasiones, contando ésta, y la anterior fue hace justo un año. Todo un motivo de celebración para esta especie marina tan amenazada, según SEO/BirdLife.

La crianza requiere mucha energía. Por ello, los albatros solo ponen un huevo cada año y, además, a menudo se toman años sabáticos. En este contexto, la incorporación de un nuevo ejemplar a la especie siempre es una buena noticia y, más aún, la prolífica contribución de la pareja que forman Wisdom y Akeakamai.

Crianza en pareja

En los albatros, lo habitual es que cuando se forma una pareja ésta de mantenga unida de por vida y, además, la crianza la hacen entre los dos miembros de la pareja. A partir de ahora, tanto Wisdom como Akeakamai pasarán los próximos seis meses en la colonia criando a su nuevo pollo. Se turnarán en las tareas de cuidado y búsqueda de comida, como hacen otras muchas especies.

El hecho de que muchas especies de aves marinas regresen año tras año al mismo lugar para criar, una costumbre que los biólogos llaman filopatría, o fidelidad al nido, pone de relieve la importancia de preservar colonias como la que emplea Wisdom en su reproducción, fundamentales para asegurar la supervivencia de muchas especies de aves marinas, según recalcan desde SEO/BirdLife.

Las aves marinasson, precisamente, el grupo de aves más amenazado, cuyas poblaciones a nivel global se han reducido en un 70 por ciento desde la década de los 50. BirdLife International llama desde hace tiempo la atención sobre este grave problema a escala mundial ya que las especies marinas, como la pardela balear -el ave más amenazada de Europa- son indicadores del estado de los ecosistemas marinos y el alto grado de amenaza que sufren.

Salvo en la época de cría, Wisdom pasa la mayor parte del tiempo en el mar, surcando el norte del Pacífico en busca de alimento. E incluso en época de cría, buena parte del tiempo lo pasa fuera de la colonia, llegando a cubrir cientos o incluso miles de kilómetros de ésta. Se calcula que, a lo largo de su vida, habrá volando más de 4,8 millones de kilómetros. 

Anillamiento científico

Todos estos datos los conocemos gracias al anillamiento. “El anillamiento científico de aves es uno de los métodos más extendidos y útiles para conocer la biología de las aves y, con los datos recogidos, poder comprobar su evolución poblacional. Es una técnica de estudio con más de 100 años de trayectoria, que permite tener series de datos de gran calidad y de mucho recorrido, lo que ayuda a ver, por ejemplo, qué lugares son importantes para su alimentación, descanso o cría. Todo ello permite tomar decisiones en materia de conservación”, explica la responsable de la Oficina de Anillamiento de SEO/BirdLife, Arantza Leal.

En España, SEO/BirdLife gestiona cerca de 300.000 anillamientos y 80.000 recuperaciones de aves al año. «Contamos con una base de datos de más de ocho millones de registros», cuenta Leal.

El tamaño importa

En Europa, el ave más longeva de la que se tiene constancia es otra especie marina, una pardela pichoneta, que se anilló en el año 1957 y que se recuperó viva en 2008, durante una jornada de anillamiento. Su edad es de más de 50 años, sin poder precisar más, ya que se anilló como adulto en su momento. En España -explica Leal- los récords de longevidad no son tan elevados, pero es destacable la recuperación de un flamenco, lamentablemente muerto, de 30 años nacido en Fuente de Piedra y que podría ser incluso un récord a nivel europeo.

Y el año pasado se recuperó viva una pardela balear criando en su colonia 30 años después de haber sido anillada en el mismo lugar. Precisamente son las aves marinas, las acuáticas y las limícolas, en general, las que viven más tiempo. «El tamaño en las aves importa y las más grandes son las que viven más», matizan desde SEO/BirdLife.

Fuente: abc.es