Conoce a los ganadores del 2018 del premio a la ciencia absurda

La ciencia, como se sabe, es un campo caracterizado por su seriedad y rigurosidad. Así, el objetivo es realizar descubrimientos que tengan un gran impacto en la vida de las personas. Sin embargo, también en el campo de las ciencias hay espacio para lo absurdo.

Tal es el caso de un investigador que se tronó los nudillos por 50 años, solo para demostrarle a su madre que esto no era dañino. Así, mientras la ciencia seria tiene los premios Nobel para celebrar las investigaciones científicas de mayor impacto, la ciencia absurda tiene los premios Ig Nobel para premiar las investigaciones más inusuales y absurdas.

Estos premios iniciaron durante el año de 1991 bajo la premisa de celebrar los logros de las investigaciones que hacen reír a las personas, para luego hacerlas pensar. De esta manera, durante 28 años consecutivos, se han entregado los premios Ig Nobel a investigaciones absurdas pero reales, que se han publicado en revistas científicas reales.

Entonces, cada año, durante el otoño, se celebra la gala de estos premios en la Universidad de Harvard en los que hasta se convocan a verdaderos ganadores de premios Nobel para repartir los Ig Nobel. Veamos las 10 investigaciones ganadoras de los premios Ig Nobel de este año.

Medicina: cálculos renales en una montaña rusa

En el campo de la Medicina, los ganadores del premio a la ciencia absurda fueron Marc Mitchell y David Wartinger; esto, tras validar un modelo funcional de riñón pielocalcífico para la evaluación del paso de cálculos renales en viajes por montañas rusas.

En pocas palabras, los investigadores demostraron que las montañas rusas pueden ser una forma divertida de hacer pasar cálculos renales. Para ello, crearon un modelo de silicona de un riñón humano para luego llenarlo con cálculos renales y orina real.

Posteriormente, llevaron consigo a Disney World, donde se montaron en una montaña rusa llamada Big Thunder Mountain Railroad unas 60 veces. De esta manera, probaron que montarse en una montaña rusa puede ser beneficioso cuando se tienen cálculos reales.

Biología: ¿A qué huelen las moscas?

Paul Brecher y su equipo fueron los ganadores del premio Ig Nobel en el campo de la Biología tras estudiar el olor de las moscas. En este caso, los investigadores demostraron que las personas que tienen experticia en el ámbito de la cata de vinos pueden identificar con gran precisión el olor de una sola mosca dentro de una copa de vino.

Para llegar a esta conclusión, se trabajó con ocho asesores oficiales de calidad de vinos oriundos de la región vinícola de Baden, en Alemania. En este sentido, se le solicitó a los expertos que olieran y probaran diferentes muestras de vino. En algunas es estas muestras, estuvo depositada, en algún momento, una mosca femenina del género de las moscas del vinagre.

El que estas personas tuvieran la capacidad de detectar el olor de la mosca, según los investigadores, representa una evidencia de que el ser humano tiene un receptor olfativo para la feromona producida por la mosca del vinagre. Sin embargo, aún quedan por revelar las causas de esto.

Antropología: imitación entre humanos y chimpancés

El premio a la ciencia absurda en Antropología se lo llevó una investigación titulada “Imitación espontánea de especies cruzadas en las interacciones entre chimpancés y visitantes del zoológico. En este caso, los investigadores demostraron que humanos y chimpancés se imitan recíprocamente.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores le dedicaron un mes de observación a los chimpancés que residen en el zoológico de Furuvik, en Suecia. De esta forma, se descubrió que tanto humanos como chimpancés se imitan los unos a los otros hasta en el 10% del tiempo que interactúan.

Aún más, cada especie lo hace con un alto nivel de precisión. No obstante, por más absurdos que puedan parecer estos resultados, la investigación tiene implicaciones importantes en nuestra comprensión de la comunicación entre primates.

Literatura: nadie le presta atención a las instrucciones

El premio Ig Nobel a la literatura fue para Thea Blackler, Rafael Gómez, Vesna Popovic y M. Helen Thompson tras demostrar algo que ya todos sabemos: casi nadie lee las instrucciones cuando compra algún producto.

Así, tras siete años de rigurosa investigación, se demostró que cuando las personas compran algún dispositivo electrónico de lujo, no leen el manual, por lo que son incapaces de utilizar todas las funciones disponibles.

En este caso, se descubrió que las mujeres tienen menos probabilidades de leer los manuales de instrucciones que los hombres y que los jóvenes suelen omitir este paso en mayor proporción que las personas mayores. Asimismo, se descubrió que las personas de mayor nivel académico ignoran los manuales de instrucciones de los dispositivos con mayor frecuencia que las personas menos educadas.

Química: la saliva puede ser un poderoso antibacterial

En el campo de la química, los ganadores fueron galardonados tras demostrar que la saliva humana puede ser un eficiente agente de limpieza de superficies sucias. Específicamente, los investigadores tenían por objetivo comprobar si los hábitos convencionales de pulir objetos con saliva era un efectivo método de limpieza.

Para ello, analizaron muestras de saliva humana con cromatografía y pusieron a prueba la capacidad de este fluido para eliminar manchas. De esta forma se descubrió que, efectivamente, la saliva humana puede ser un producto de limpieza bastante eficaz.

En este caso, se llegó a la conclusión de que el potencial de limpieza de la saliva se debe a la presencia de beta-amilasa. De hecho, sintetizaron esta sustancia, creando saliva falsa ultra limpiadora.

Educación médica: auto-colonoscopia sentada

En este campo, el ganador al premio de la ciencia absurda fue Akira Horiuchi, tras demostrar que es posible realizar una colonoscopia en pacientes mientras están sentados. Lo curioso del caso es que, en esta investigación, el sujeto experimental fue el mismo científico.

No se sabe a ciencia cierta por que el investigador tomó esta decisión. Sin embargo, logró demostrar que hacer una colonoscopia en posición sentada puede ser una buena estrategia para pacientes que tienen dificultades para acostarse.

Tal como reza en el informe de investigación, la auto-colonoscopia fue “sencilla y eficiente”; al respecto, el investigador afirma que esto pudo deberse a las excelentes habilidades del endoscopista.

Paz: insultar a los otros conductores puede ser peligroso

Este año, el premio Ig Nobel de la paz fue para unos investigadores españoles que demostraron que gritar y maldecir mientras se conduce puede ser riesgoso para la vida.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores encuestaron a más de 1.000 conductores españoles, lo que permitió identificar la frecuencia y las causas de los tan comunes gritos e insultos mientras se maneja un automóvil. Así, se descubrió que esta era una práctica sumamente frecuente y que representaba la causa de múltiples accidentes automovilísticos.

Nutrición: el canibalismo humano no es tan nutritivo como se cree

En el campo de la Nutrición, el ganador fue James Cole, tras una investigación titulada “Evaluación de la importancia calorífica de los episodios de canibalismo humano en el Paleolítico.

Tal como se ha demostrado, en la Edad de Piedra, aparecían, con poca frecuencia, comportamientos caníbales en el ser humano. Al respecto, se planteaba que nuestros antepasados recurrían al canibalismo en atención a su valor nutricional.

Sin embargo, el investigador demostró que esto no es cierto, ya que, para esa época, el canibalismo tenía menos valor nutricional que la ingesta de otros tipos de carne.

Economía: como vengarte de tu jefe sin consecuencias negativas

El premio Ig Nobel de economía se lo llevó un equipo de investigadores gracias a un estudio titulado: “Corrigiendo un error: represalias en una muñeca vudú que simboliza a un supervisor abusivo para restablecer la justicia”.

Así, los investigadores partieron de la idea de que, cuando un empleado se siente víctima de maltratos, es normal que sientan deseos de vengarse contra sus jefes. Por obvias razones, esto puede tener consecuencias negativas.

En este sentido, los investigadores se trazaron la meta de determinar si las represalias contra una muñeca vudú en sustitución del jefe abusivo, funcionarían para ofrecer al trabajador un sentido de justicia.

Así, descubrieron que cuando las personas desahogan sus sentimientos contra una muñeca de este tipo, disminuyen los niveles de frustración e injusticia. Esto podría tener importantes implicaciones en el ámbito de las interacciones laborales.

Medicina reproductiva: ¿Cómo saber si un hombre tiene erecciones mientras duerme?

Finalmente, en el ámbito de la medicina reproductiva, los investigadores John Barry, Bruce Blank y Michel Boileau se llevaron el premio tras demostrar que el uso de sellos es una buena estrategia para monitorear la tumescencia del pene durante la noche.

El objetivo de este estudio era determinar cuál era la mejor estrategia para averiguar si un hombre con disfunción eréctil aún experimenta erecciones mientras duerme. Esto ayudaría a desarrollar mejores tratamientos contra esta afección.

En el pasado, los médicos hacían que los hombres usaran un dispositivo o le pedían a alguien que vigilara si ocurría alguna erección durante la noche. Sin embargo, los investigadores descubrieron que un simple anillo de sellos colocados sobre el pene pueden ayudar a obtener esta información. En este caso, si los sellos aparecían perforados en la mañana, es porque había ocurrido la erección.

Fuente: tekcrispy.com

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