Las megaconstelaciones de satélites de internet
Hay otra carrera en el espacio más allá de la Luna, la de los satélites para la web, mejor conocida como ciberespacio
El 16 de agosto de 1858 inició operaciones el primer cable submarino para la comunicación por telégrafo entre América y Europa, en particular entre Estados Unidos y Reino Unido, para 1872 todos los continentes estaban conectados, excepto la Antártica; mientras en tierra avanzaba el tendido de cable telegráfico.
En la actualidad los modernos cables submarinos transportan las comunicaciones digitales, sobre todo internet.
El 99% del tráfico de internet se mueve por cables submarinos, y solo el 1% por satélites.
La comunicación por satélite es esencial para lugares remotos sin acceso a servicios de comunicaciones, en zonas rurales, al interior de selvas, desiertos, montañas, y para las navegaciones aéreas y marítimas.
Pero eso está cambiando.
El auge de los satélites
En los años 90 se probaron los primeros satélites para internet, pero no avanzó. A partir de 2010 el negocio regresó con una fuerza sinigual, afectando a la astronomía.
Con la irrupción de la empresa SpaceX de Elon Musk, y sus cohetes reutilizables, se ha abaratado el costo de los lanzamientos, por lo que colocar una megaconstelación de satélites que provea internet a todo el planeta, se ha vuelto realidad.
Hasta el 6 de mayo de 2026, SpaceX había lanzado 12,019 satélites Starlink, estando 8,629 operativos. Planean tener 12 mil satélites operativos, y luego aumentar a 34 mil satélites y después a 42 mil.
En 2023 SpaceX colocó unos 1,947 satélites, para mediados de 2024 contaba con 6,370 satélites, y en 2025 sumó otros 3,100. Esperan lanzar 4,800 satélites nuevos cada año.
Para ello, SpaceX tiene un ritmo de lanzamientos como no se había visto nunca. En 2023 lanzaron 96 cohetes, de los cuales 63 fueron solo para Starlink. ¡Un lanzamiento cada 6 días!
En 2024 lanzaron 134 cohetes con 89 dedicados a Starlink, uno cada 4 días; en 2025 lanzaron 165 cohetes con 111 para Starlink, uno cada 3 días.
Cada cohete Falcon 9 lleva de 15 a 28 satélites Starlink, aunque al inicio subían de 20 a 60 satélites por cohete.
SpaceX cuenta también con Starshield, para proveer servicio al ala militar de Estados Unidos, en 2025 colocaron 183 satélites Starshield.
Pero no solo es SpaceX la que opera megaconstelaciones de satélites.
La empresa de venta por internet Amazon, de Jeff Bezos, está desarrollando el proyecto Kuiper, con 3,236 satélites. Hasta abril de 2026 tenía 300 satélites en el espacio, mediante cohetes Ariane de la Agencia Espacial Europea, aunque en algún momento, utilizarán los cohetes de la empresa Blue Origin del mismo Jeff Bezos.
Hasta mayo de 2026 la empresa OneWeb, con sedes en Inglaterra y Francia, completaron su plan con 654 satélites. Pero no solo se trata de enviar satélites, sino de reemplazarlos cuando su vida útil termine y cuando nuevas tecnologías para servicios de mayor velocidad estén disponibles. OneWeb ha ordenado 440 nuevos satélites, los cuales comenzará a recibir a finales de año.
La empresa Bureau 1440 de Rusia desarrolla el proyecto Rasvet (léase Rasviét), la cual planea tener hasta 288 satélites en órbita en 2028, para dar servicios al gobierno, a la industria y civil. Hasta marzo de 2026 llevan 9 satélites de prueba desplegados en el espacio, más 16 del primer lote operativo.
China tiene varias empresas que planean colocar satélites para brindar el servicio de internet. Siendo las principales: Guowang, Qianfan y Honghu-3.
Guowang planea lanzar 13 mil satélites al espacio, Qianfan alrededor de 15 mil y Honghu-3 unos 10 mil satélites.
Hasta principios de 2026, Qianfan había enviado 108 satélites al espacio, mientras que Guowang 154.
Ahora, el internet satelital está subiendo más satélites como nunca se había hecho, se habla de miles y miles en los próximos años ¡Son cantidades astronómicas!
Las órbitas
Los satélites para internet se colocan en la órbita baja (LEO – Low Earth Orbit), que va de los 180 km hasta los 2 mil km de altura. En esta órbita se encuentran las Estaciones Espaciales, la Internacional y la Tiangong de China, a 400 km de altura, y el Telescopio Espacial Hubble a 500 km. Todos se colocan a diferentes alturas para evitar catástrofes.
La órbita media (MEO) va desde los 2 mil km hasta los 36 mil km de altura. En ella se encuentran los satélites de geoposicionamiento global, como: GPS de Estados Unidos, GLONASS de Rusia, Beidou de China y Galileo de Europa.
Por último, la órbita geoestacionaria, ubicada sobre el Ecuador terrestre, está a 36 mil km de altura. En esta órbita los satélites tardan 24 horas en darle una vuelta a la Tierra, es así que un satélite estará siempre sobre la misma zona del planeta Tierra. Esta órbita es ideal para los satélites de comunicaciones y los meteorológicos.
La astronomía sufre por el despliegue de satélites
La enorme cantidad de satélites alrededor de la Tierra están perjudicando la astronomía y la astrofotografía, ya que la luz que reflejan los satélites, arruinan las imágenes astronómicas.
Pronto, el internet satelital deberá ser menos costoso y mundial, usted podría viajar por todo el planeta teniendo señal de su proveedor. Al mismo tiempo, los telescopios en la Tierra y espaciales, están sufriendo las consecuencias de la expansión del internet satelital.
Fuente: oem.com.mx
