Imágenes satelitales para llevar a cabo un seguimiento de los cambios medioambientales

Imágenes satelitales para llevar a cabo un seguimiento de los cambios medioambientales

Durante décadas, comprender los cambios medioambientales a escala global exigía expediciones costosas a diferentes lugares, años de trabajo sobre el terreno y confianza ciega en datos fragmentados y, en algunos casos, obsoletos. Hoy en día, los satélites ofrecen una perspectiva radicalmente distinta. La información que recibimos es global, sin interrupciones y sin fronteras, capaz de aportar datos relevantes desde la Antártida hasta los desiertos más calurosos del planeta.

La gran revolución no reside únicamente en la escala de observación, sino también en la velocidad. Las imágenes de satélite en tiempo real permiten detectar amenazas medioambientales en el momento exacto en que se producen, ofreciendo a gobiernos, investigadores y servicios de emergencia una capacidad de respuesta sin precedentes frente a incendios, deforestación, contaminación o acciones en contra del medioambiente.

Monitoreo satelital de incendios forestales: Cuando cada minuto cuenta

Pocas amenazas medioambientales demandan una respuesta tan inmediata como los incendios forestales. La tecnología espacial ha redefinido la capacidad de detección y seguimiento de estos eventos, proporcionando cobertura global casi instantánea. El sistema FIRMS (Fire Information for Resource Management System) de la NASA emplea los instrumentos MODIS y VIIRS a bordo de sus satélites para identificar anomalías térmicas en cualquier lugar del planeta con tan solo unos minutos de desfase. Una imagen satelital en vivo de estas características puede alertar a los servicios de emergencia antes de que un foco menor se convierta en un incendio devastador y difícil de controlar.

A este esfuerzo global se suma una iniciativa regional con enorme potencial. México está desarrollando la misión Ixaya, su primer nanosatélite nacional dedicado a la prevención y gestión de incendios forestales. Este dispositivo captará imágenes de satélite en vivo en las bandas RGB (roja, verde y azul) para detectar focos de calor y evaluar la densidad de la vegetación, permitiendo que las administraciones públicas dispongan por primera vez un sistema de alerta temprana de bajo coste.

Control de la tala ilegal y la minería clandestina

Más sigilosas que el fuego, pero igualmente devastadoras, la tala ilegal y la minería ilícita pueden escapar a las inspecciones terrestres durante años, destruyendo grandes cantidades de bosque y otros ecosistemas naturales. La ESA (Agencia Espacial Europea) ha lanzado el satélite Biomass, el primer satélite equipado con un radar de apertura sintética en banda P, capaz de penetrar el dosel forestal para medir la biomasa leñosa, como troncos, ramas y tallos, que es donde se concentra la mayor parte del carbono almacenado. Sus datos permitirán reducir drásticamente la incertidumbre o las lagunas en los datos a la hora de realizar cálculos sobre las reservas de carbono y la pérdida o recuperación de bosque.

El peso de la tala ilegal en el comercio maderero a nivel global no es pequeño; puede representar hasta el 30% del total, y hasta el 90% en algunos países tropicales productores. Gracias monitoreo desde el espacio es posible proteger de forma más eficientes zonas de alto valor ecológico. En cuanto a la minería ilegal, aunque su detección directa mediante satélite resulta más compleja, ya existen soluciones innovadoras. Una idea tecnológica colombiana reconocida por Google ha demostrado que es posible detectar operaciones extractivas no autorizadas desde el espacio, combinando teledetección e IA.

Evaluación de los ecosistemas acuáticos y la huella climática de la agricultura

Además de los ecosistemas terrestres, los satélites han demostrado ser herramientas indispensables para supervisar y vigilar zonas costeras y los sistemas acuáticos. Mediante sensores ópticos, de radar y térmicos, es posible delimitar exactamente las líneas de costa, detectar cambios en ellas y analizar determinados parámetros de calidad del agua, como la carga de sedimentos. A nivel océano, estas zonas han sido históricamente el escenario ideal para cualquier tipo de actividad ilícita: inmensas, remotas y prácticamente imposibles de patrullar en su totalidad. Los satélites de radar, combinados con las señales del sistema AIS, permiten monitorizar el movimiento de embarcaciones, incluso en condiciones meteorológicas adversas o de poca luz.

Por su parte, el monitoreo desde el espacio también resulta decisivo para medir y mitigar el impacto medioambiental de la agricultura intensiva y la ganadería, actividades responsables de aproximadamente el 46% de las emisiones de metano a nivel mundial. El seguimiento de los campos y zonas de pastoreo extensivo permite cartografiar con precisión estas fuentes de GEI, ofreciendo información clave para convertir las prácticas agrícolas tradicionales en modelos más sostenibles a largo plazo.

El monitoreo desde el espacio se ha convertido en un elemento necesario para la protección del medioambiente a nivel mundial. Desde la detección de incendios hasta el control de la pesca ilegal, las imágenes satelitales ofrecen una perspectiva que ninguna otra tecnología puede igualar. Al integrar dichas imágenes en la toma de decisiones mediante su análisis en herramientas modernas, la humanidad dispone de información objetiva para frenar acciones ilícitas y en contra del medioambiente, proteger la biodiversidad del planeta y garantizar que el futuro sea sostenible.

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Autor:

Kateryna Sergieieva     

Kateryna Sergieieva es Doctora en Tecnologías de la información y cuenta con 15 años de experiencia en teledetección. Es la científica responsable del desarrollo de tecnologías de monitorización por satélite y detección de cambios en las características de la superficie. Kateryna es autora de más de 60 publicaciones científicas.

Alberto Vazquez

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