Descubren tres ‘biotipos cerebrales’ del TDAH que revolucionan su diagnóstico en niños
Un análisis de imágenes cerebrales de más de 1.100 niños permite diferenciar los subtipos del trastorno
Un ambicioso estudio multicéntrico publicado en JAMA Psychiatry revoluciona la comprensión del TDAH infantil al proponer un nuevo marco para entender la heterogeneidad del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños. La investigación identifica tres «biotipos» neurobiológicos con perfiles clínicos, neuronales y moleculares distintos.
Liderado por Nanfang Pan, del Hospital de China Occidental, el trabajo analiza imágenes cerebrales de 1.154 participantes (446 niños con TDAH y 708 controles en la cohorte de descubrimiento), más una validación en 554 casos independientes.
Hasta ahora, el diagnóstico del TDAH se basa en síntomas como inatención o hiperactividad, según la guía oficial de referencia publicada por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA). Pero este enfoque «simplifica en exceso los diversos mecanismos neurobiológicos subyacentes», señalan los autores en la introducción del estudio. El equipo usó resonancias magnéticas para construir redes de similitud morfométrica —mapas que muestran cómo se conectan las regiones cerebrales por volumen de materia gris— y aplicó modelos normativos para detectar desviaciones atípicas en niños con TDAH frente a controles sanos.
Tres subgrupos claros
El análisis, con 446 niños con TDAH en la fase de descubrimiento y 554 en validación, identificó tres subgrupos claros mediante un algoritmo semisupervisado llamado HYDRA, que presentan distintos síntomas y trayectorias.
El biotipo 1 (grave, combinado con desregulación emocional) afectó a 142 niños en la muestra inicial. Muestra alteraciones generalizadas en la corteza prefrontal medial y el pálido, con síntomas intensos en atención e hiperactividad. «El biotipo 1 presentó la sintomatología más elevada, con las puntuaciones más altas tanto en falta de atención como en hiperactividad/impulsividad», explican los investigadores.
El biotipo 2 (predominantemente hiperactivo/impulsivo) incluye 177 casos, con problemas en el circuito corteza cingulada anterior-pálido. Destaca por impulsividad alta, pero menor inatención.
Por último, el biotipo 3 (predominantemente inatento) se presenta en 127 niños, con alteraciones en el giro frontal superior. Estaría enfocado en dificultades de atención sostenida.
Estos biotipos no solo coinciden con observaciones clínicas, sino que se validaron en una cohorte independiente, mostrando «una sólida generalización» y trayectorias longitudinales distintas, como mayor persistencia de síntomas emocionales en el biotipo 1.
Más allá de los síntomas, los autores vinculan cada biotipo a correlatos neuroquímicos únicos. El biotipo 1 se asocia con serotonina, dopamina y acetilcolina; el 2, con déficits en glutamato y cannabinoides; y el 3, con receptores serotoninérgicos específicos. «Los perfiles neuronales de cada biotipo mostraron correlatos neuroquímicos y funcionales distintos», destacan los resultados.
Kun Qin, doctor en filosofía y medicina, coautor del estudio, enfatiza el potencial del método al integrar «modelado normativo con la heterogeneidad a través del análisis discriminativo (HYDRA)», por lo que ofrece tanto visión dimensional como categórica del TDAH. Esto podría guiar terapias dirigidas, como fármacos ajustados a cada circuito cerebral, superando el «tratamiento único» actual.
¿Por qué importa este avance?
El TDAH afecta a millones de niños globalmente, con tratamientos que no siempre responden por su heterogeneidad. Este estudio multicéntrico —que incluye datos de centros como la Universidad de Cincinnati, el Instituto Kennedy Krieger o Sichuan— propone biomarcadores accesibles vía resonancia magnética, rentables y reproducibles, y abre la puerta a un manejo personalizado del TDAH basado en los tres biotipos. «Nuestro enfoque integral ofrece un marco prometedor para analizar la heterogeneidad inherente del TDAH de una manera clínicamente valiosa», concluyen los autores.
En España, se calcula que el TDAH afecta a un 3-7% de menores en edad escolar, siendo algo más frecuente entre los varones. Aunque los datos varían en función de los estudios, se estima que el 30-40% pertenece a la forma predominante inatenta (TDA); esto hablaría de una cifra aproximada de 150.000 niños en España que padecen este trastorno, según datos de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica.
Fuente: gacetadesalud.com
