‘Nunca habíamos visto esto’: los chimpancés crean su propia moda revolucionaria
En París, las pasarelas de la Fashion Week Alta Costura están repletas de curiosos y amantes de la moda. Sin embargo, hoy los protagonistas del fenómeno más chic no lucen creaciones de grandes diseñadores, sino que llevan… ¡briznas de hierba en los lugares más inesperados!
La moda, un asunto de imitación… ¡hasta en el reino animal!
La moda tiene ese extraño poder de convertir cualquier cosa en tendencia, incluso si no sirve para nada en particular. Así es como funciona el famoso “efecto moda”: empezar a copiar el comportamiento de unos pocos, sin que tenga un propósito inmediato. Ponerle un pañuelo al perro es un clásico ejemplo, algo muy humano, para deleite de los influencers omnipresentes en redes sociales.
Pero, ojo: esta vez la moda no nació entre humanos. Investigadores de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) y Durham (Reino Unido) observaron este fenómeno… ¡entre chimpancés!
Del santuario de Zambia a la portada de “Behaviour”
Todo empezó en los años 2010 en el Chimfunshi Wildlife Orphanage, un santuario de chimpancés en el noroeste de Zambia. Allí, Julie, una hembra carismática, fue la pionera: empezó a colocarse briznas de pasto en las orejas. Sin ninguna utilidad, pero su manía pronto se expandió por todo el grupo – y siguió incluso después del fallecimiento de la “influencer” primate.
En total, 94 chimpancés formaron parte de esta observación en Chimfunshi Wildlife Orphanage Trust.
Este singular “accesorio” verde pasó de oreja en oreja como si fueran pendientes de última moda.
El asunto no terminó ahí. Según publican los investigadores en la revista Behaviour, otro grupo de chimpancés—también en Chimfunshi pero sin haber tenido contacto alguno con el primero—imitó la tendencia y empezó a ponerse pasto en las orejas.
¿Un accesorio… o una declaración de grupo?
La historia dio un giro aún más extravagante cuando estos nuevos fashionistas, liderados por un macho llamado Juma, comenzaron a dejar briznas de hierba colgando de su trasero. ¿Motivo? Ninguno en apariencia; ni siquiera por una picazón estratégica. Por si había dudas, Edwin van Leeuwen, investigador de la Universidad de Utrecht, comenta en un comunicado:
No me preocupa el porqué. Lo que realmente me fascina es que los chimpancés se copien este comportamiento unos a otros.
El misterio de esta extravagancia llevó a los científicos a una pista un tanto cómica: ambos grupos de chimpancés tenían los mismos cuidadores humanos. Cuidadores que, a veces, se ponían una brizna de pasto o una cerilla en la oreja para limpiarla. Y, por supuesto, todo esto delante de sus peludos espectadores.
Moda animal: solo para las estrellas en cautiverio
Eso sí, los expertos aclaran que este fenómeno de copiar conductas inútiles solo se da en chimpancés en cautiverio. En la naturaleza están demasiado ocupados buscando comida y vigilando a los depredadores para entretenerse con la moda. Ahora bien, si un comportamiento resulta útil—por ejemplo, para encontrar alimento—los chimpancés salvajes sí que lo aprenden y lo copian sin dudarlo.
Imitar al otro puede tener también una función social. Es una manera de demostrar que se presta atención, de mostrar aprecio, de fortalecer el vínculo grupal y el sentido de pertenencia. Todo esto, al igual que sucede en los humanos.
Un nuevo argumento para la evolución cultural
Estas observaciones en el Chimfunshi Wildlife Orphanage abren el debate sobre la evolución cultural animal. Algunos sostienen que los humanos somos los únicos culturalmente desarrollados porque copiamos hasta detalles insignificantes. Pero, por lo visto, nuestros parientes evolutivos tienen algo que decir al respecto.
Pero nuestro estudio demuestra que los chimpancés también son capaces de copiar entre ellos pequeños comportamientos inútiles, concluye Jake Brooker, investigador de la Universidad de Durham. Por eso nos ha parecido importante compartir estas nuevas observaciones.
Así que la próxima vez que veas a alguien seguir una tendencia extraña, recuerda: no estamos tan alejados de nuestros primos los chimpancés… ¡al menos en cuestiones de moda!
Fuente: futura-sciences.com
