Fin al misterio de las aguas abiertas en el mar helado de la Antártida

Una nueva investigación ha encontrado explicación al misterio de un espacio de océano no congelado que apareció dentro de un cuerpo grueso de hielo durante el invierno antártico hace casi dos años.

La polinia Maud-Rise fue descubierto a mediados de septiembre de 2017 en el centro de una bolsa de hielo en el Mar de Lazarev, en la Antártida, lo que provocó que los investigadores se preguntaran cómo ocurrió este fenómeno durante los meses más fríos de invierno en la Antártida, cuando el hielo es más espeso.

Debido a su ubicación de difícil acceso, los científicos de NYUAD utilizaron una combinación de observaciones satelitales y datos de re-análisis para descubrir que los ciclones (tan intensos como de categoría 11 en la Escala Beaufort) y los fuertes vientos que llevan sobre la bolsa de hielo hacen que el hielo se desplace en direcciones opuestas, lo que conduce a la apertura de la polinia.

Al momento del descubrimiento, la polinia Maud-Rise tenía aproximadamente 9.500 kilómetros cuadrados (equivalente a la masa de tierra del estado de Connecticut), y creció en más de un 740% a 800.000 kilómetros cuadrados en un mes.

Finalmente, la polinia se fusionó con el océano abierto una vez que el hielo comenzó a retirarse al comienzo de los meses de verano austral. Antes de 2017, se sabe que este fenómeno solo ocurrió en la década de 1970, cuando las observaciones satelitales comenzaron a emplearse más, y desde entonces han desconcertado a los científicos.

“Una vez abierta, la polinia funciona como una ventana a través del hielo marino, transfiriendo enormes cantidades de energía durante el invierno entre el océano y la atmósfera”, explica Diana Francis, autora principal y científica de la Universidad de Nueva York en Abu Dhabi. “Debido a su gran tamaño, las polinias en medio del mar son capaces de impactar en el clima regional y global a medida que modifican la circulación oceánica. Es importante para nosotros identificar los factores desencadenantes de su aparición para mejorar su representación en los modelos y sus efectos en el clima”, subraya.

Según la investigadora, dado el vínculo entre la polinia y los ciclones que se demuestra en el estudio, “se especula que los eventos de polinia pueden ser más frecuentes en climas más cálidos porque estas áreas estarán más expuestas a ciclones más intensos”.

Además, estudios anteriores han demostrado que, en climas más cálidos, la actividad de ciclones polares “se intensificará y la pista de ciclones extra-tropicales se moverá hacia la Antártida, lo que podría disminuir la extensión del hielo marino y hacer que las áreas de polinia se acerquen más a la zona de formación de ciclones”, concluye la investigadora.

La investigación se publica en Journal of Geophysical Research.

Fuente: europapress.es

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