Los empleos del futuro están en STEM, pero pocas mexicanas llegan

Solo una de cada tres personas que estudian Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas es mujer, según un análisis del IMCO en colaboración con Movimiento STEM+

Pese a que las mujeres en México en el ciclo escolar 2024-2025 representaron el 54% de la matrícula universitaria, su presencia en las carreras que definirán el mercado laboral del futuro sigue siendo limitada.

Solo una de cada tres personas que estudian disciplinas de STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) es mujer, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en colaboración con Movimiento STEM+.

La cifra demuestra una contradicción estructural: aunque ellas ya son mayoría en las universidades, la brecha en el sistema educativo sigue presente. Desde temprana edad, las niñas enfrentan desventajas en el aprendizaje de matemáticas y ciencia. Tan solo en niveles básicos el 69% de las jóvenes en México no alcanza las competencias matemáticas fundamentales y en niveles avanzados, la brecha se amplía aun más.

Las implicaciones son directas. Las carreras STEM ofrecen mejores ingresos 7.4% más que las profesionales en otras áreas, mayor acceso a empleos formales y más estabilidad laboral.

Sin embargo, la baja participación femenina limita su acceso a esos beneficios, además de la persistente desigualdad de género, la cual se extiende hasta una brecha salarial del 15% entre hombre y mujeres en STEM.

A ello se suma la falta de orientación vocacional con enfoque de género y un entorno institucional que, en muchos casos, no promueve activamente la participación de mujeres en estas disciplinas. El resultado es una segregación educativa que después se traduce en desigualdad en el mercado laboral.

El impacto trasciende lo individual. En un contexto global marcado por la digitalización, la automatización y el avance de la inteligencia artificial, la demanda de perfiles STEM no deja de crecer. La baja participación de mujeres en estos sectores no solo limita sus oportunidades, sino que también representa una pérdida de talento estratégico para el país.

De acuerdo con el IMCO, cerrar esta brecha es clave para fortalecer la competitividad de México. Incorporar a más mujeres en ciencia y tecnología no solo contribuiría a reducir desigualdades, sino que también ampliaría la base de talento disponible para sectores fundamentales en la economía del conocimiento.

Entre las propuestas, la organización destaca el impulso al interés por las ciencias desde la educación básica, fortalecer programas de mentoría, visibilizar referentes femeninos y diseñar políticas públicas que faciliten la permanencia y el desarrollo de las mujeres en estos campos.

Sin embargo, el reto no es menor. Implica transformar no solo el sistema educativo, sino también patrones culturales profundamente arraigados que siguen asociando ciertas profesiones con roles de género.

Fuente: forbes.com.mx

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