“Su telescopio llamado Simonyi, es considerado el séptimo más grande del mundo. Cuenta con una cámara de más de 3 mil 200 millones de pixeles, incluso tiene el récord Guinness con la cámara más grande”, subrayó Valenzuela
Vera Rubin fue astrónoma desde su infancia y pionera de la materia oscura. Nació en 1928, en Filadelfia, y con la ayuda de su padre construyó un telescopio que le permitió observar el cielo desde niña, así lo recordó Luis Felipe Rodríguez Jorge, miembro de El Colegio Nacional, al participar en la sesión Vera Rubin: pionera de la materia oscura.
El coordinador del ciclo Noticias del cosmos detalló que la científica estadounidense obtuvo su licenciatura en Astronomía en 1948, en el Instituto Vassar, de Nueva York. En 1954, estudió el doctorado en Física en la Universidad de Georgetown y, en 1965, comenzó a trabajar en el Instituto Carnegie en Washington y a observar en los telescopios de Monte Palomar. “En particular le gustaba estudiar las galaxias”.
El colegiado explicó que las galaxias espirales son grandes estructuras auto gravitantes de estrellas, gas y polvo. Tienen diámetros del orden de decenas de miles de años-luz y masas de cientos de miles de millones de veces la masa del Sol, además poseen una morfología de disco y están en rotación. “Ella comenzó a estudiar, sobre todo, la rotación que tenían estas galaxias, para eso utilizaba el efecto Doppler, con el que se puede detectar si el objeto que emite las ondas se acerca o se aleja y detectar su velocidad”.
“Ella encontró que algo estaba mal, que las partes externas de las galaxias rotaban demasiado rápido. Para que las galaxias no se disgregaran era necesario que hubiese más masa que la observada. Fue la doctora Rubi la que demostró que era cierta la existencia de la materia oscura”, subrayó el astrónomo mexicano.
Agregó que, con este descubrimiento que la comunidad aceptó, fue reconocida con todo tipo distinciones, medallas, doctorados honoris causa, pero debió haber recibido el Premio Nobel de Física antes de fallecer en 2016. Recientemente se le dio su nombre a uno de los observatorios más importantes del mundo ubicado en Chile, el Observatorio Vera Rubin, que comenzó a trabajar a finales de 2025.
Al tomar la palabra, Octavio Valenzuela, del Instituto de Astronomía de la UNAM, se refirió a los Espejismos Cósmicos y el Observatorio Vera Rubin. Señaló que Este centro de investigación, ubicado en el Cerro Pachón, en Chile, hospeda un telescopio de 8.4 metros y actualmente tiene cuatro proyectos básicos: un inventario completo del sistema solar; estudios de la aceleración cósmica a lo que llamamos energía oscura; los cambios en el cielo y también un censo muy completo de las estrellas de la galaxia.
Su telescopio llamado Simonyi, es considerado el séptimo más grande del mundo. Cuenta con una cámara de más de 3 mil 200 millones de pixeles, incluso tiene el récord Guinness con la cámara más grande. Rubin es la máquina más eficiente para captar luz, explicó el investigador.
Subrayó que el Observatorio Vera Rubin impactará todos los campos de la astronomía y los investigadores en instituciones mexicanas tendrán acceso prioritario a los datos de Rubin. Posteriormente los datos podrán aprovecharse por la sociedad en su conjunto, porque progresivamente todo será público.
“Rubin descubrirá más estrellas en explosión, en sus primeros meses, de lo que hemos encontrado en toda la historia, también puede detectar estrellas cuyo brillo varía en escalas del tiempo que van desde segundo hasta años. La mayoría de las galaxias grandes tienen agujeros negros supermasivos en el centro, pero estos agujeros negros especiales están ingiriendo materia de forma activa, esto lo podrá ver el telescopio”.
En palabras de Valenzuela, en los últimos años se creó Ciencia Ciudadana, con el objetivo entrenar algoritmos de Inteligencia Artificial y para que la Sociedad experimente el proceso de la creación de conocimiento de la Sociedad Astronómica de México. Lo anterior permitirá detectar 20 mil millones de galaxias brillantes, cerca del 10% dentro del Universo observable, es algo inédito.
“El fenómeno de lente gravitacional o espejismos cósmicos alcanzará una significancia estadística y una precisión que puede revelar la naturaleza de la materia oscura”, concluyó el experto en temas de galaxias y astrofísica computacional.
Fuente: El Colegio Nacional


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