Los investigadores no dan crédito: desarrollaron una madera que produce energía solar aunque no haya luz

Los investigadores no dan crédito: desarrollaron una madera que produce energía solar aunque no haya luz

Científicos modificaron madera de balsa para crear una madera solar que almacena calor y alcanzó 91,27% de eficiencia en laboratorio

El principal límite de la energía solar es evidente: su dependencia directa de la luz del día y las condiciones climáticas. Para sortear esta limitación, un equipo de científicos en China desarrolló una alternativa innovadora: una madera solar modificada capaz de capturar la radiación, almacenarla en forma de calor y liberarla de manera diferida cuando el sol ya no está presente.

Esta propuesta combina materiales biológicos con tecnologías de almacenamiento térmico avanzado para mitigar la intermitencia energética sin recurrir a las baterías químicas convencionales.

La ingeniería molecular y la eficiencia fototérmica

Para el desarrollo del proyecto, los investigadores utilizaron como base la estructura natural de la madera de balsa, aprovechando sus canales porosos como un andamiaje microscópico. El proceso requirió eliminar primero la lignina —el componente que aporta rigidez a la madera— para luego recubrir las cavidades internas con fosforeno negro, un material fototérmico de alta eficiencia que convierte diversas longitudes de onda lumínicas en calor y protege la estructura de la degradación.

La estabilización del material se logró mediante un complejo tratamiento químico superficial y un sistema de almacenamiento interno:

Optimización óptica: Se aplicó una capa de ácido tánico combinada con iones de hierro y nanopartículas de plata, elementos que potencian sustancialmente la captación de luz ambiental.

Almacenamiento de energía: Los poros de la madera se rellenaron con ácido esteárico, un material de cambio de fase (PCM) que se funde para almacenar el calor de forma latente y un recubrimiento hidrófugo que repele el agua.

Durante los ensayos en simuladores solares, este compuesto biológico modificado demostró un rendimiento sobresaliente, alcanzando una eficiencia fototérmica del 91,27% y una capacidad de almacenamiento de 175 kilojulios por kilogramo. Al conectar la madera a un generador termoeléctrico elemental durante el proceso de liberación del calor, el prototipo logró entregar un voltaje continuo de hasta 0,65 voltios, consolidándose como una opción viable para la gestión térmica.

Aplicaciones potenciales y desafíos de escala

Las aplicaciones prácticas de esta tecnología abarcan desde el desarrollo de dispositivos electrónicos pequeños aislados de la red eléctrica hasta su integración en la arquitectura sustentable como componentes estructurales capaces de regular la temperatura interna de las viviendas. También abre el camino para sistemas híbridos que complementen la captación fotovoltaica tradicional con gestión térmica, aportando autonomía en zonas remotas y disminuyendo la demanda de acumuladores de energía tradicionales en soluciones de baja potencia.

Fuente: radiomitre.cienradios.com

Alberto Vazquez

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