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Investigadores del MIT descubren que ondas de ultrasonido podrían colapsar al coronavirus

El equipo de investigación empleó conocimientos de física y mecánica para realizar un modelo estructural del virus. Las simulaciones con este mostraron que los ‘picos’ (proteína S) del SARS-CoV-2 son vulnerables a los ultrasonidos

Desde que la alerta por el coronavirus comenzó, hace ya más de un año, cientos de científicos e investigadores se pusieron manos a la obra para luchar contra su propagación y para buscar métodos de ingeniería para descomponer el virus.

Ahora, un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) está demostrando que las ondas de ultrasonido en las frecuencias de imágenes médicas pueden hacer que el ‘caparazón’ del virus y los ‘picos’ colapsen y se rompan en simulaciones avanzadas.

Estructuralmente los coronavirus son virus esféricos, de 100-160 nm de diámetro, envueltos en una bicapa lipídica. Los ‘picos’ serían lo que se denomina proteína S (spike protein).

Los investigadores del MIT explican que “los picos, el componente del virus que se adhiere a las células sanas, podrían ser vulnerables a las vibraciones ultrasónicas dentro de la frecuencia utilizada en las imágenes de diagnóstico médico”.

Además, en las simulaciones modelaron la respuesta mecánica del virus a las vibraciones que ondulan a través de su estructura en un rango de frecuencias de ultrasonido. Las vibraciones entre 25 y 100 megahercios provocaban que el caparazón del virus y los picos colapsaran y comenzaran a romperse en una fracción de segundo.

¿Un nuevo tratamiento?

Los investigadores recalcan que sus hallazgos son solo preliminares y se basan en datos limitados, pero que la investigación podría desarrollar un tratamiento basado en ultrasonido para combatir a la COVID-19.

Para las simulaciones, el equipo empleó conceptos simples de la física y mecánica de los sólidos para poder construir un modelo computacional de la estructura del virus. Asimismo, se emplearon datos limitados como imágenes microscópicas para poder informar.

Tomasz Wierzbicki, profesor de mecánica aplica en el MIT, añade que “han demostrado que bajo las muestras por ultrasonido se producirán cepas que podrían romper ciertos componentes del virus, causando daños visibles en la capa externa y posiblemente invisibles”.

Este tratamiento podría ayudar a aquellas personas que no hayan recibido la vacuna, además, podría proporcionar una alternativa y una protección en el caso de que nuevas mutaciones del virus eviten la inmunidad.

Fuente: 20minutos.es