¿Basura agrícola convertida en gasolina? Estudiantes de Veracruz desarrollan bioetanol con residuos de caña

¿Basura agrícola convertida en gasolina? Estudiantes de Veracruz desarrollan bioetanol con residuos de caña

El proyecto del Instituto Tecnológico de Veracruz aprovecha residuos lignocelulósicos para producir un biocombustible que puede mezclarse con gasolina

Un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Veracruz desarrolló un proyecto para producir bioetanol de segunda generación a partir de residuos celulósicos, con el objetivo de reducir la contaminación ambiental y fortalecer la soberanía energética del país.

El equipo encabezado por Iván Vidal y Karen González Osorio trabaja en transformar estos desechos en biocombustible renovable, mediante un proceso validado en laboratorio y actualmente en fase de maduración tecnológica TRL6.

“Lo que nosotros hacemos es tomar estos residuos para poder procesar y obtener un bioetanol de segunda generación. Tenemos un proceso que ya está validado a nivel laboratorio y ahorita estamos trabajando una maduración de TRL6, específicamente en la vida cotidiana”, dijo la estudiante.

¿Cómo se produce el bioetanol?

Karen explicó que cada año, en México, se generan más de 100 millones de toneladas de residuos agrícolas que suelen ser abandonados en el campo o quemados a cielo abierto, generando emisiones contaminantes.

Los residuos lignocelulósicos contienen celulosa, hemicelulosa y lignina. La innovación del proyecto consiste en liberar los azúcares fermentables atrapados en estas estructuras mediante tratamiento químico alcalino o ácido para modificar la lignina.

Este biocombustible puede mezclarse en un 5 a 6 % con gasolina, reduciendo entre 80 y 90 % las emisiones contaminantes respecto a los combustibles fósiles.

El proyecto, que lleva más de cuatro años en desarrollo, involucra a estudiantes de licenciaturas de ingeniería química, bioquímica, electrónica, mecatrónica, industrial, eléctrica y energías renovables, así como de posgrado, en el laboratorio de ingeniería del Tecnológico de Veracruz.

Según sus cálculos, si México procesara solo 15 millones de toneladas de bagazo de caña, podría abastecer hasta el 10 % del parque vehicular nacional, contribuyendo a la neutralización de la huella de carbono y a la reducción de emisiones de dióxido de carbono.

El equipo invita a la comunidad a visitar la planta piloto del Instituto Tecnológico de Veracruz, donde se realizan pruebas de escalamiento y se muestra el potencial del biocombustible en la vida cotidiana.

Otras líneas de investigación

Sus líneas de acción están encaminadas a salud, para la producción de anticancerígenos por cultivo de células vegetales y hongos endófitos, y xilitol; de bioproductos para la producción de ácido kójico y ácidos orgánicos.

También de bioetanol para la producción de etanol por fermentación. Para la producción de enzimas, es decir, una optimización a nivel laboratorio y escalamiento de la producción de celulasas y xilanasas para procesos productivos de bioetanol avanzado. En el rubro de alimentos, para la producción de biofertilizantes y ácido acético (vinagre).

El proyecto cuenta con financiamiento constante mediante proyectos del TecNM, el Consejo Veracruzano de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico, entre otros.

Fuente: oem.com.mx

Alberto Vazquez

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