IA aún no desplaza masivamente a los trabajadores: OCDE
La inteligencia artificial (IA) aún no está provocando una pérdida generalizada de empleos en las economías más desarrolladas del mundo. Por el contrario, el mercado laboral de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mantiene niveles de desempleo cercanos a mínimos históricos, aunque enfrenta nuevos desafíos, especialmente para los trabajadores jóvenes.
De acuerdo con el informe Perspectivas del Empleo 2026, presentado este martes, la tasa de desempleo promedio entre los 38 países miembros se ubicó en 4.9 por ciento, apenas por encima del mínimo histórico de 4.8 por ciento registrado en junio de 2023. Además, el organismo prevé que el empleo continúe creciendo 0.3 por ciento este año y 0.6 por ciento el próximo.
Durante la presentación del informe, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, afirmó que hasta ahora no existen evidencias de que el mayor uso de la inteligencia artificial por parte de las empresas esté reduciendo de manera significativa la demanda de trabajadores.
Explicó que la IA sí está modificando el tipo de habilidades que requieren las empresas y está transformando la forma en que se realizan muchas tareas, pero, por el momento, no representa un factor que esté debilitando las perspectivas de empleo ni para los jóvenes ni para el resto de la fuerza laboral.
No obstante, el organismo reconoce que la incorporación de los jóvenes al mercado laboral se ha vuelto más complicada y advierte que el rápido avance de la inteligencia artificial generativa podría estar influyendo en esa tendencia, sobre todo en empleos de nivel inicial donde predominan tareas repetitivas o administrativas.
La OCDE también destaca que el mercado laboral mostró una capacidad de resistencia mayor a la esperada frente a diversos factores de incertidumbre internacional, entre ellos el conflicto en Oriente Medio y el incremento de los precios de la energía.
Aunque el número de vacantes laborales disminuyó respecto de los niveles extraordinarios observados tras la pandemia de COVID-19, el organismo señala que la demanda de trabajadores se ha estabilizado desde la escalada más reciente del conflicto, lo que ha evitado un deterioro más profundo del empleo.
Pese a este panorama relativamente favorable, la organización advierte que los beneficios del dinamismo laboral aún no llegan plenamente al bolsillo de millones de trabajadores.
El informe señala que en casi una tercera parte de los países miembros los salarios reales permanecen por debajo de los niveles registrados hace cinco años, debido a que el aumento de los precios redujo el poder adquisitivo de los hogares. Además, el reciente repunte en los costos de la energía amenaza con volver a presionar los ingresos de los trabajadores durante los próximos meses.
En el caso de México, la OCDE reporta que el desempleo se ubicó en 2.7 por ciento en mayo de 2026, una de las tasas más bajas entre los países miembros. Sin embargo, advierte que, al igual que en otras economías, existen señales de desaceleración en el crecimiento del empleo y un menor ritmo en la creación de vacantes.
El estudio concluye que la inteligencia artificial no tendrá un impacto uniforme en todos los sectores ni en todas las ocupaciones. Mientras algunas tareas podrán automatizarse parcialmente, otras registrarán aumentos en productividad y demandarán nuevas capacidades, por lo que recomienda fortalecer la capacitación laboral y las políticas públicas que faciliten la adaptación de trabajadores y empresas a los cambios tecnológicos.
Fuente: yoinfluyo.com
