El misterio de los pingüinos solitarios: cómo han llegado a Isla Martillo y qué hacen ahí

Científicos e investigadores de Ushuaia descubren ejemplares de la especie de los pingüinos rey en esta pequeña isla tan remota. Todavía no han encontrado una explicación

¿Qué te imaginas cuando piensas en un pingüino? Posiblemente la imagen que aparezca en tu mente sea la de un animal que habita el hielo de colores negro y blanco, con un pico y unas aletas para nadar por los glaciares. Pero lo cierto es que esta familia proveniente de las aves y no voladora consta de al menos 18 especies vivas agrupadas en torno a seis géneros que se distribuyen no solo en los hemisferios polares, sino también en los tropicales.

En los últimos años, zoólogos y científicos argentinos se han sorprendido de ver en la Isla Martillo, perteneciente al departamento de Ushuaia en la Tierra del Fuego, una de las zonas más meridionales del planeta, a pingüinos rey, la segunda especie más grande, los cuales normalmente están repartidos por toda la Patagonia. ¿Cómo llegaron a ese territorio insular tan alejado de tierra firme? A día de hoy sigue siendo un misterio para la ciencia, quien no encuentra explicaciones de cómo habrían nadado tantos kilómetros para llegar a la isla.

“Probablemente sea un accidente. Tal vez estaban deambulando por el océano en busca de comida y llegaron a la isla”

Ushuaia, el departamento en el que se encuentra la Isla Martillo, se le conoce como “el fin del mundo”, ya que está prácticamente al lado de la Antártida (aunque en realidad esté a 1.000 kilómetros. Desde hace mucho tiempo, la isla fue el hogar de los pingüinos de Magallanes, pequeñas aves que no se suelen ver ya que viven en madrigueras y que a diferencia de los ejemplares de pingüinos rey encontrados, son de menor tamaño. Los nuevos habitantes, sin embargo, son el típico pingüino que encontraríamos en las regiones polares: unas distintivas mejillas anaranjadas y un plumaje amarillo en la parte superior del pecho, a imagen y semejanza de los famosos pingüinos de ficciones cinematográficas como ‘Madagascar’.

Recolectores de larga distancia

Los científicos de la zona se encuentran muy sorprendidos, pues no saben si estos ejemplares, que son muy pocos, llegaron a Isla Martillo por accidente o por obra de la acción humana, según narra la revista ‘Wired’ en un reciente artículo que trata el tema. “Probablemente sea un accidente”, asegura Andrea Raya Rey, investigadora del CADIC. “Tal vez estaban deambulando por el océano en busca de comida y llegaron a la isla”. Una de las particularidades de esta especie de pingüinos, como explica la científica, es que son grandes recolectores de larga distancia, por lo que es posible que hayan llegado a nado con el objetivo de alimentarse a ellos y a sus crías.

“Los pingüinos son centinelas del medio marino. Al estudiarlos, puedes entender muchísimo mejor el estado del mar y del océano”

Cuando fueron descubiertos, los investigadores se dieron cuenta que se trataba de ejemplares maduros, ya que no parecían intentar reproducirse. Pero en los últimos años, una pareja logró dar a luz a su primer polluelo solo que desgraciadamente la pequeña cría murió a las pocas semanas. “Sospechamos que fue a raíz del calor, ya que tuvimos un verano muy caluroso para Ushuaia”, asegura Sami Dodino, pingüinólogo del Instituto Científico Argentino (CACID). Otra teoría es la falta de experiencia en su nuevo hábitat, sobre todo de cara para empezar a hacer una nueva colonia. “Por lo general, las crías se reúnen en invierno para calentarse mientras sus padres van a por comida”, asegura por su parte Raya Rey. “Esto lógicamente no sucede si solo hay un ejemplar”.

Los científicos argentinos tienen todavía grandes incógnitas que despejar debido a que, a pesar de haberse percatado de este hecho insólito hace relativamente poco, no han podido progresar en la investigación debido a las restricciones por la pandemia. Han colocado cámaras en puntos clave de la isla y este año esperan recoger plumas de los ejemplares, así como instalar pequeños dispositivos GPS en su cuerpo para conocer más a fondo los lugares a los que van a por comida o cómo se relacionan en grupo.

“Creo que este año vamos a peder toda la temporada de investigación”, resalta Dodino con pena, aunque también agrega que así los pingüinos serán más felices y vivirán más a sus anchas. “Los pingüinos son centinelas del medio marino”, concluye por su parte Raya Rey. “Al estudiarlos, puedes entender muchísimo mejor el estado del mar y el océano, si atendemos a la observación no solo de la especie sino del entorno en el que vive. Ver cómo los pingüinos adoptan su comportamiento al medio podría servir para desentrañar más consecuencias de la crisis climática y demás desafíos ambientales. Si los investigamos, podríamos obtener una alerta temprana sobre lo que está sucediendo en el oceáno”.

Fuente: elconfidencial.com

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