Descubren tres cráteres nuevos en Siberia con ayuda de Google Earth

Este estudio comprobaría la teoría de que los cráteres comienzan a formarse en las profundidades del subsuelo

En un reciente estudio de varios geógrafos, geofísicos y climatólogos de Rusia y EU ha encontrado tres nuevos cráteres en el permafrost.

Sin duda, la Tundra de Siberia continúa dejando sorpresas al descubierto.

A través de los análisis de información de satélites de Google Earth Engine los científicos pudieron identificar tres cráteres antes desconocidos y los previamente mapeados.

Este estudio comprobaría la teoría de que los cráteres comienzan a formarse en las profundidades del subsuelo, en bolsas de tierra descongelada.

A su vez aparecen a menudo debajo de los lagos árticos después de que se calentara el agua en ellos.

El metano puede acumularse en estos bolsillos; a medida que aumenta la presión, puede detonar y cientos de metros cúbicos del suelo salen expulsados del interior.

Calentamiento global

De acuerdo con el cálculo de los investigadores, la apertura de cráteres forma parte de los cambios más generales del paisaje regional que registraron un ritmo de 33 años.

También se descubrió que las depresiones dejadas por el deshielo, sin explosión alguna, eran más abundantes que los cráteres en las últimas décadas y han alterado el relieve.

Otro descubrimiento fue el cambio en la vegetación, la elevación del terreno y la extensión del agua.

Lagos enteros han desaparecido, drenándose por completo a medida que el permafrost se estaba derritiendo por el aumento de las temperaturas.

Sin embargo, no todo es malo pues algunas áreas se han vuelto más verdes; todo gracias a temperaturas más altas del aire y del suelo que estimulan el crecimiento de las plantas.

Desventajas

De acuerdo con el portal Gizmodo, el reverdecer del Ártico podría ser un problema; el follaje más alto y robusto puede atrapar más nieve alrededor.

Esto puede acelerar aún más el descongelamiento del permafrost porque mucha nieve actúa como manto que protege el suelo del frio extremo y lo mantiene más cálido que el aire gélido.

En general el descongelamiento del permafrost es peligroso; hace las costas árticas más vulnerables a la erosión y amenaza con liberar mucho metano y dióxido de carbono a la atmósfera.

Fuente: regeneracion.mx