Mercurio se está encogiendo: qué significa para la ciencia que le pase al planeta más cercano al sol
Estudios revelaron que el arrugado planeta se ha contraído entre un 10 y 30 por ciento más de lo estimado
Mercurio es conocido como el planeta más cercano al Sol, e investigaciones sugieren que en algún momento de su existencia fue un mundo mucho más grande que con el tiempo se ha contraído, pero todo indica que que se está encogiendo más de lo que se pensaba.
Estudios publicados en Geophysical Research Letters revelaron que el arrugado planeta se ha contraído entre un 10 y 30 por ciento más de lo estimado, perdiendo hasta 23 kilómetros de diámetro desde su formación debido al enfriamiento interno de su núcleo metálico.
La revista explicó que los planetas recién formados ya están calientes, similar a la lava volcánica, pero la energía derivada de tales colisiones genera más calor, y a medida que ese calor se disipa con el tiempo, el interior de planetas como Mercurio se contrae.
En el caso de Mercurio, la superficie agrietada conserva las huellas de esa contracción, denominadas como “estructuras de acortamiento”, que pueden llegar a alcanzar hasta 1.6 kilómetros de altura y extenderse a lo largo de cientos de kilómetros.
No obstante, el planeta continuamente recibe impactos de asteroides y cometas, dejando la superficie plagada de cráteres. Además, los escombros de estos impactos podrían haber ocultado la magnitud real de la contracción del planeta a lo largo del tiempo.
Datos de MESSENGER sobre la contracción de Mercurio
El autor del estudio, el Gaku Nishiyama, científico planetario del Instituto de Investigación Espacial del Centro Aeroespacial Alemán en Berlín, informó que conforme Mercurio se ha contraído, aparecieron grietas en la superficie de forma uniforme, pero los cráteres y escombros resultantes de miles de millones de años de impactos cubrieron las fisuras.
Recordó que solo dos misiones han buscado información sobre este planeta: el Mariner 10 de la NASA en 1974 y la misión MESSENGER en 2021. La primera travesía realizó sobrevuelos que revelaron las arrugas de Mercurio; mientras que la segunda generó una imagen global de las características del planeta.
En tanto, Nishiyama y su equipo utilizaron datos de la misión MESSENGER para generar un mapa global de la rugosidad de la superficie de Mercurio, llegando a la conclusión de que había menos arrugas en las zonas más accidentadas de Mercurio en comparación con las regiones de superficie lisa.
A diferencia de la Tierra, cuya corteza se encuentra dividida en múltiples placas tectónicas que se mueven y reciclan, Mercurio únicamente tiene una sola placa rígida, ya que al enfriarse su interior, el planeta entero se comprime causando que la superficie se quiebre y se arrugue.
BepiColombo llega a Mercurio
Una nueva misión buscará mayores datos sobre Mercurio: BepiColombo. Recientemente llegó al planeta tras un viaje de casi ocho años, donde situará dos sondas en su órbita a finales de 2026.
Nishiyama señaló que con los datos topográficos que recopile la misión, los científicos podrían estimar con mayor precisión cuánto se ha contraído Mercurio a lo largo del tiempo, mostrando los acantilados, cráteres y crestas del planeta como nunca antes se había visto.
Los nuevos datos serán clave para comprobar si este y otros estudios sobre la contracción global están en lo cierto. Sospecho que confirmaremos que sí lo están, y que aún nos queda muchísimo por aprender sobre el diminuto planeta más cercano al Sol
Gaku Nishiyama, científico
Fuente: oem.com.mx
