La noche estrellada: científicos descubren la fecha del cielo que pintó Van Gogh
Con simulaciones y un método estadístico, astrónomos coreanos concluyeron que el cuadro reproduce el firmamento previo al amanecer de esa fecha. La hipótesis contradice la datación tradicional de junio y genera dudas entre otros expertos
El cielo de la obra de arte La noche estrellada, de Vincent van Gogh, corresponde al firmamento que se veía antes del amanecer del 22 de julio de 1889 desde el asilo de Saint-Rémy-de-Provence, en el sur de Francia.
A esa conclusión llegó un equipo de investigadores en un estudio publicado en la revista Scientific Reports, que plantea que el cuadro funciona como un mapa estelar bastante preciso de esa madrugada.
El hallazgo contradice la datación aceptada por los historiadores del arte, que situaban la obra a mediados de junio de ese año. Esa fecha se basaba en una carta que el pintor envió a su hermano Theo hacia el 18 de junio, en la que mencionaba “un nuevo estudio de un cielo estrellado”.
La investigación la lideró el astrónomo Elijah Jeong-hyun Kim, investigador de la Universidad de Kyung Hee y fundador de la empresa de telescopios SLLAB, en Corea del Sur. Su equipo abordó el lienzo sin partir de ninguna fecha previa.
Con simulaciones por computador, inexistentes en los años ochenta, cuando se hicieron los primeros intentos de datar la obra por sus astros, reconstruyeron el cielo visible desde la ventana de la habitación que ocupaba Van Gogh en el asilo.
El primer resultado descartó junio. Cerca del solsticio de verano, el cielo previo al amanecer no tenía estrellas brillantes que coincidieran con las del cuadro. La luna, además, estaba casi llena en esas fechas, mientras que el pintor retrató un cuarto menguante delgado.
Astronomía forense
Para identificar el cielo correcto, el equipo aplicó lo que llama “astronomía forense”. Usó el análisis de Procrustes, un método estadístico frecuente en biología y geometría que compara la forma de dos conjuntos de puntos sin tener en cuenta su tamaño ni su rotación.
La técnica resulta útil con una pintura porque el artista puede agrandar una estrella o inclinar un grupo de ellas por razones de composición, pero las relaciones geométricas entre los puntos suelen conservarse. Al superponer las estrellas del lienzo con las coordenadas celestes reales, el programa encontró una coincidencia con una fecha concreta.
El análisis indicó además que el grupo de estrellas del centro del cuadro no pertenece a la constelación de Aries, como sostenían algunos estudios de los ochenta. Se trataría de las Híades, un cúmulo situado a unos 151 años luz de la Tierra que forma una “V” invertida en la constelación de Tauro.
El astro brillante cerca del horizonte, que Van Gogh llamó en sus cartas “la estrella de la mañana”, corresponde según los cálculos al planeta Venus. Al combinar la fase de la luna, la posición de Venus, la altura de las Híades y el campo de visión desde la ventana, los investigadores llegaron al 22 de julio de 1889.
Pero el estudio no convence a todos. Donald Olson, astrónomo de la Universidad Estatal de Texas y pionero en el análisis de la astronomía en el arte, se mostró escéptico. Su objeción principal es que, si el cuadro representara las Híades, la estrella más brillante debería ser Aldebarán, y las estrellas más destacadas del lienzo no coinciden con su luminosidad real.
El equipo de Kim propone una explicación que concilia ambas fechas. Van Gogh habría concebido la idea y hecho los primeros bocetos en junio, como le contó a Theo, y habría terminado o modificado el cielo a finales de julio.
Fuente: elcolombiano.com
