Investigadores descubren un inusual calamar jurásico de 160 millones de años en Wyoming
Un equipo de paleontólogos de diversas nacionalidades ha identificado una nueva especie de cefalópodo del periodo Jurásico en el estado de Wyoming, Estados Unidos. La especie, conocida como Wyoteuthis linsterorum, se considera el belemnite más robusto hallado hasta la fecha, destacándose por sus dimensiones poco comunes. Este descubrimiento, que proviene del análisis de dos fósiles de aproximadamente 160 millones de años de antigüedad, se detalla en la publicación de Papers in Palaeontology.
El análisis de los fósiles, realizado mediante técnicas de tomografía computarizada, fue crucial ya que permitió realizar el estudio sin causar daño a los valiosos ejemplares. La investigación contó con la colaboración de expertos de Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda, incluyendo a Dean Lomax de la Universidad de Manchester. Los restos fueron hallados en la antigua Formación Sundance, un mar interior que una vez dominó el oeste estadounidense durante el Jurásico, y los hallazgos anteriores en la zona han sido abundantes, sin embargo, las características de Wyoteuthis linsterorum son excepcionales.
Los belemnites, un grupo extinto relacionado con calamares y pulpos contemporáneos, son reconocidos por su forma alargada similar a una bala. La paleontóloga Jessica Lippincott hizo hincapié en que estos fósiles son comúnmente denominados “traseros de calamar”. En contraste con la mayoría de los ejemplares de belemnites, que suelen medir entre 5 y 10 cm, el rostro de esta nueva especie alcanza una longitud aproximada de 10 cm y un ancho de hasta 6 cm, lo que lo posiciona como el más ancho conocido dentro de su grupo. Los investigadores estiman que el tamaño total del animal se aproximaba a los 60 cm, incluyendo sus tentáculos.
El paleontólogo Bill Wahl, quien ha dedicado gran parte de su carrera a la búsqueda de fósiles en Wyoming, fue el encargado de impulsar esta investigación después de considerar el belemnite como un hallazgo notable. Para realizar un análisis más detallado, convocó a distintos expertos, incluyendo a Alexey Ippolitov de la Universidad Victoria de Wellington. Ippolitov expresó su asombro por la singularidad de esta forma, resaltando que en más de dos siglos de estudio de este grupo, tales descubrimientos son raros. Se postula que la robustez de esta especie le habría otorgado ventajas para cazar presas más pequeñas de su entorno, como el género Pachyteuthis.
La formalización de la descripción de Wyoteuthis linsterorum ha sido un proceso largo, circuido durante casi tres décadas. El primer fósil fue encontrado a finales de los años 90 por Burkhard Pohl, quien no logró estudiarlo antes de que quedara en la colección de un museo. Sin embargo, la situación cambió en 2019, cuando el coleccionista Cliff Linster donó un segundo fósil hallado cerca de Ten Sleep, permitiendo así a los investigadores definir la nueva especie. El nombre del género hace referencia a su origen geográfico en Wyoming, mientras que el epíteto honra a Linster por su contribución a este descubrimiento, que se realizó poco antes de su fallecimiento en junio de este año.
Este hallazgo subraya la importancia de la búsqueda constante de fósiles y la contribución de los coleccionistas en el avance de la ciencia. Lippincott destacó que aún hay mucho por descubrir en el ámbito de los invertebrados fósiles, señalando que, independientemente de la época, el interés en el pasado prehistórico sigue siendo un camino fructífero para la investigación científica.
Fuente: contextotucuman.com
