¿Existe una ‘temporada de terremotos’ o por qué hay más sismos? Esto dice la ciencia
Ante la reciente ola de sismos, ¿existe una «temporada de terremotos»? Esto es lo que explica la ciencia sobre los temblores
En México, septiembre es sinónimo de celebración por las Fiestas Patrias que ocurren a lo largo del mes, pero también lo es de sismo debido a los dos terremotos catastróficos que azotaron al país en 1985 y 2017.
A esto se suma el escenario de fuertes temblores que se han registrado en las últimas semanas a lo largo del mundo, desde Colombia, Venezuela, Costa Rica, inclusive en México, hasta en Japón, Indonesia, Malasia y Filipinas.
Es entonces que surge la misma pregunta en torno a estos fenómenos naturales, ¿hay una «temporada de terremotos» y la estamos viviendo ahora mismo?
La respuesta de la comunicad científica es unánime: no, no hay «temporada de terremotos», simplemente se trata de percepción y de mucha coincidencia.
¿Hay alguna relación entre los terremotos ocurridos en los últimos días?
Bueno, puede que no haya una temporada de terremotos, pero el hecho que distintos sismos de alta intensidad hayan ocurrido en un poco lapso debe sugerir que hay alguna relación, ¿o no? Sí, hay una relación, pero no como la gente lo imagina regularmente.
Suzan van der Lee, profesora titular de Ciencias de la Tierra y Planetarias en la Facultad de Artes y Ciencias Weinberg de la Universidad Northwestern, explica esta relación con una palabra: origen.
En un artículo publicado en la pagina web de la Universidad Northwestern tras los recientes sismo, Van der Lee señala que los sismos ocurren en su mayoría en el límite entre dos placas tectónicas.
«Todas las placas se mueven en direcciones distintas a las circundantes, por lo que los bordes de las placas ejercen resistencia sobre el movimiento de la placa vecina. Cuando las placas finalmente superan esta fricción, se produce un terremoto. Así, de alguna manera, desde una perspectiva tectónica global, todos los terremotos están conectados con la dinámica de las placas tectónicas y la dinámica del interior caliente y comprimido de la Tierra», explica Suzan van der Lee.
Sin embargo, Van der Lee precisa que cada terremoto ocurrió de forma independiente, sin que uno necesariamente cause o active al siguiente. Y así en el caso de los sismos de las últimas semanas, a excepción de los dos temblores en Venezuela, que sí están directamente relacionados por su cercanía. Pero la excepción no hace la regla.
¿Por qué están ocurriendo tantos sismos en poco tiempo?
Aunque es cierto que en los últimos días distintos temblores han causado catástrofe en diferentes partes del mundo, lo cierto es que están ocurriendo la misma cantidad de sismos que siempre y la creencia de que está sucediendo lo contrario se debe principalmente a un tema de percepción.
La inmediatez que genera el internet y el acceso que tenemos de esta información es una de las principales razones por la que existe esta percepción de que hay una «temporada de terremotos».
Suzan van der Lee explica que en todo el mundo se producen anualmente unos 15 terremotos de magnitud 7 o superior, 150 de magnitud 6 o superior y mil 500 de magnitud 5 o superior.
En muchos países, incluidos México, ocurren decenas de sismos todos los días, pero debido a su poca magnitud o su lejanía con zonas urbanas son prácticamente imperceptibles.
Van der Lee acepta que no es común que dos terremotos de magnitud 7 o superior ocurran el mismo día, como pasó en Venezuela, pero puede suceder ocasionalmente.
Septiembre, ¿el mes de los sismos en México?
La creencia popular es que septiembre es el mes con más sismos en México, principalmente por los dos terremotos que azotaron el centro del país el 19 de septiembre de 1985 y 2017, sin embargo este hecho está muy lejos de la realidad.
Septiembre no está ni siquiera en el top cinco de los meses con más sismos en la historia del país y así lo evidencian datos oficiales del Servicio Sismológico Nacional (SSN).
El SSN recopiló todos los temblores de magnitud mayor o igual que 6.5 que han azotado el país entre 1900 y 2022, y los dividió por meses. Los resultados demostraron que los meses con más sismos en los últimos 122 años eran, por mucho, junio, abril, diciembre y octubre.
Por su parte, septiembre, considerado el «mes de los temblores en México», se ubicó en el puesto número seis. En contraste, los meses de febrero, marzo, mayo y noviembre son los que menos terremotos registraron.
Esto no quiere decir necesariamente que un mes es más sísmico que otro, simplemente muestra una estadística de como han ocurrido los movimientos telúricos en los últimos años.
«Todos los terremotos son necesarios para el movimiento de las placas tectónicas. Pero el momento y el lugar exactos en que ocurren son, en cierto modo, aleatorios. Nadie puede predecir cuándo y dónde ocurrirán los terremotos con la precisión práctica suficiente», sentencia Suzan van der Lee.
Fuente: sinembargo.mx
