¿Existe una hora recomendada para levantarse después de los 60 con un descanso reparador? Expertos responden
Los cambios en el sueño son comunes después de los 60 años; sin embargo, mantener una rutina constante puede ser más importante que levantarse temprano
Muchas personas mayores comienzan a despertarse antes de que salga el sol y, con el paso de los años, es común preguntarse si ese cambio responde al reloj biológico o si existe una hora específica que favorezca un descanso reparador. Aunque el sueño cambia con la edad, los especialistas señalan que hay varios factores que deben considerarse antes de responder esa pregunta.
Dormir de manera diferente después de los 60 años no significa necesariamente dormir peor. Con el envejecimiento es habitual que las personas se acuesten y despierten más temprano, tarden un poco más en conciliar el sueño o tengan despertares durante la noche; sin embargo, estos cambios no siempre obedecen únicamente a la edad.
El estrés, el dolor crónico, algunas enfermedades y determinados medicamentos también pueden modificar la calidad del descanso. A ello se suman cambios en el estilo de vida, como la jubilación, una menor actividad física o la costumbre de dormir siestas durante el día, factores que pueden influir en el sueño nocturno.
Los especialistas de la Fundación del Sueño de Estados Unidos explican que, además de estas circunstancias, el reloj biológico cambia gradualmente con el paso de los años. Después de la mediana edad, las hormonas relacionadas con el sueño comienzan a liberarse más temprano y la producción natural de melatonina disminuye, por lo que muchas personas sienten sueño antes y también despiertan de madrugada.
A pesar de estos cambios, las necesidades de descanso no son muy distintas a las del resto de los adultos. La mayoría de las personas mayores sigue necesitando entre siete y ocho horas de sueño por noche para recuperarse adecuadamente.
Entonces, ¿hay una hora ideal para levantarse?
La respuesta de los especialistas es que no existe una hora universal para despertar después de los 60 años. Más que fijar el despertador a una hora determinada, lo importante es mantener un horario regular para acostarse y levantarse todos los días, de manera que el organismo conserve un ritmo estable.
Incluso, cuando una persona despierta temprano y ya no consigue volver a dormir, los expertos consideran que puede ser preferible levantarse y comenzar el día, en lugar de permanecer despierta en la cama. Este hábito ayuda a fortalecer el ritmo circadiano, que regula los ciclos naturales de sueño y vigilia.
También recomiendan aprovechar la luz natural durante la mañana y realizar actividad física a lo largo del día, ya que ambas acciones favorecen el funcionamiento del reloj biológico. En cuanto a las siestas, aunque pueden resultar beneficiosas, conviene que no se prolonguen más de 15 a 20 minutos ni se realicen demasiado tarde, pues podrían interferir con el descanso nocturno.
¿Cuándo conviene consultar a un especialista?
Despertarse más temprano no siempre es una señal de que algo anda mal. Si la persona se siente descansada y mantiene suficiente energía para realizar sus actividades cotidianas, estos cambios pueden formar parte del proceso normal de envejecimiento.
Sin embargo, si el sueño se vuelve insuficiente, aparece somnolencia durante el día, disminuye la capacidad de concentración o los problemas para dormir afectan el bienestar diario, es recomendable acudir al médico. También es importante hacerlo si la pareja nota alteraciones en la respiración durante el sueño, ya que trastornos como el insomnio o la apnea del sueño cuentan con tratamientos específicos y deben diagnosticarse de manera adecuada.
Fuente: oem.com.mx
