El océano profundo guardó este secreto durante siglos: ahora encontraron una forma de vida que no encaja con ninguna conocida
El hallazgo de un investigador del Colegio de la Frontera Sur cambió 160 años de historia
Un equipo internacional de científicos, encabezado por un mexicano, ha identificado una nueva familia de criaturas en las profundidades abisales del Atlántico Norte. Este descubrimiento es tan inusual que cambia por completo lo que se creía saber desde hace más de 160 años sobre este tipo de organismos marinos.
Se trata del Thalassodoron bathyale, un nuevo crustáceo copépodo recolectado a 2,537 metros de profundidad durante la expedición IceAge en la Cuenca de Irminger, al sur de Islandia. Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista PeerJ.
Antenas al revés y un ciclo de vida nunca antes visto
El ejemplar fue encontrado a una profundidad de 2,537 metros. Se trataba de un macho adulto de alrededor de 5.7 milímetros. A diferencia de los copépodos típicos, esta especie carece de antenas rígidas apuntando hacia adelante.
En cambio, las suyas, más larga y delgadas, apuntan hacia atrás. En combinación con otros caracteres morfológicos nunca antes vistos, estas características llevaron a los científicos a crear una nueva familia taxonómica solo para este ejemplar.
Dicho organismo pertenece al orden los Monstrilloida, un grupo de crustáceos que destaca por tener uno de los ciclos biológicos más complejos de todo el entorno oceánico. Sus larvas viven como parásitos dentro de otros organismos marinos como gusanos poliquetos y moluscos. Los adultos pueden nadar en el agua sin alimentarse.
Hay muchos misterios bajo el mar
El nombre elegido para el Thalassodoron bathyale refleja lo inesperado de su descubrimiento, pues se traduce como «regalo de las profundidades marinas». Esta criatura aún tiene muchos misterios por revelar. Por ejemplo, a más de una década de su halalzgo, aún no hay información documentada acerca de las hembras.
Eduardo Suárez-Morales, autor principal del estudio, es investigador en el Colegio de la Frontera Sur, ubicado en Quintana Roo. En el proyecto participaron especialistas alemanes e internacionales. El equipo advierte que los océanos profundos siguen siendo casi completamente desconocidos.
«El descubrimiento de la nueva familia Thalassodoridae demuestra que las profundidades marinas aún albergan formas de vida previamente desconocidas para la ciencia», afirmó Nancy Mercado-Salas, coautora del estudio. La investigadora añadió que este hito abre horizontes inéditos sobre la morfología de la fauna abisal.
Fuente: xataka.com.mx
