Nuevas investigaciones relacionan un posible aumento de la hormona del estrés al amanecer con el consumo habitual de cannabis

Nuevas investigaciones relacionan un posible aumento de la hormona del estrés al amanecer con el consumo habitual de cannabis

Un estudio de la Universidad Estatal de Oregón revela que las personas que consumen cannabis de forma habitual despiertan con una mayor concentración de cortisol, lo que evidencia una alteración en los ritmos biológicos de respuesta a la tensión diaria, según los datos publicados en la revista Cannabis

La comunidad científica ha puesto el foco sobre los posibles efectos prolongados del consumo habitual de sustancias estupefacientes en los sistemas de regulación biológica del organismo. Una investigación reciente desarrollada por la Universidad Estatal de Oregón ha determinado que las personas que utilizan cannabis de forma frecuente, inician sus jornadas matutinas con una concentración notablemente superior de cortisol, la conocida hormona del estrés, en comparación con aquellos individuos que no consumen esta sustancia, un hallazgo que apunta de manera directa hacia una posible alteración en los ritmos naturales de respuesta a la tensión diaria de los ciudadanos.

El trabajo académico, que ha sido difundido a través de la publicación especializada Cannabis, cobra especial relevancia en el actual contexto sociológico estadounidense, donde las estadísticas reflejan un incremento exponencial en la utilización de estas sustancias entre la población de adultos jóvenes durante la última década y media. La catedrática Anita Cservenka, quien ha liderado el equipo de especialistas del centro universitario junto con sus colaboradores Julia Donner y Alexia Obrochta, examinó minuciosamente el funcionamiento del eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal, considerado el principal mecanismo neuroendocrino del cuerpo humano para gestionar las situaciones de presión o exigencia ambiental.

A pesar de la contundencia numérica observada en las mediciones iniciales, la científica advirtió con prudencia sobre la imposibilidad de establecer una causalidad directa de manera inmediata mediante este estudio puntual. “Necesitaríamos estudiar a los mismos grupos de personas durante un periodo de tiempo más prolongado para comprender cualquier relación de causa y efecto, pero creemos que esto proporciona un punto de partida importante”, matizó la investigadora principal al valorar los límites metodológicos de su trabajo académico.

Las implicaciones clínicas de la respuesta matutina al despertar

La investigación profundizó específicamente en el fenómeno fisiológico conocido como la respuesta de cortisol al despertar, un mecanismo biológico estándar que experimenta la totalidad de los seres humanos y que suele alcanzar su cota máxima aproximadamente media hora después de haber abandonado la cama. Durante el proceso de medición clínica, los expertos comprobaron que, si bien la progresión general del incremento hormonal se comportaba de manera similar en ambos colectivos demográficos analizados, la diferencia determinante residía en el punto de partida bioquímico, dado que los consumidores habituales ya presentaban volúmenes elevados circulando por su organismo desde el primer instante del día.

“Nuestra investigación sugiere que los niveles de cortisol al despertar pueden servir como un marcador neurobiológico del consumo problemático de cannabis, y esa conexión debe investigarse más a fondo”, afirmó Cservenka al subrayar la necesidad de continuar profundizando en las consecuencias metabólicas a largo plazo. Este desajuste matutino abre un interrogante clínico sobre la retroalimentación entre los hábitos de consumo y los mecanismos intrínsecos de regulación emocional de la ciudadanía.

Fuente: larazon.es

Alberto Vazquez

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