Descubren que el brillo de la Vía Láctea podría ser en realidad materia oscura
El fenómeno se conoce como Exceso del Centro Galáctico
Un equipo internacional encabezado por investigadores de la Universidad de Viena y el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley podría haber descubierto uno de los secretos más estudiados del mundo: el brillo de la Vía Láctea. Según señalan, podría tratarse de materia oscura, así lo explican en el estudio que han publicado en la revista Physical Review Letters.
Aunque se sabe que el resplandor se debe a los rayos gamma, el fenómeno en sí mismo se le llama Exceso del Centro Galáctico, una emisión de rayos gamma que ocupa una gigantesca región alrededor del núcleo de la galaxia, pero de la que no se conoce su origen.
Las principales hipótesis son: la posible interacción de partículas de materia oscura y la existencia de una enorme población de púlsares de milisegundos, que son estrellas de neutrones que giran a gran velocidad.
¿Cómo lograron los investigadores llegar a esta conclusión?
Los científicos desarrollaron un sistema de aprendizaje automático que evaluó simultáneamente la posición y la energía de los fotones detectados, pudiendo ver el fenómeno de manera mucho más detallada.
Explican que, si el brillo procediera de púlsares, estos tendrían que ser mucho más débiles de lo que se había pensado hasta ahora y, además, deberían existir en una cantidad muy superior a la creída, con alrededor de 35.000 concentrados cerca del centro galáctico.
Aunque no se logra demostrar que la materia oscura sea la responsable de ese brillo, se coloca como principal teoría. Los autores consideran que todavía no existen pruebas suficientes para descartar la materia oscura.
“Interpretar la señal es particularmente difícil porque el Centro Galáctico es una región excepcionalmente brillante y densa del cielo en rayos gamma”, explicó Florian List, autor del estudio e investigador de la Universidad de Viena, en Physical Review Letters.
“Nuestro nuevo análisis demuestra que las fuentes tendrían que ser tan débiles que serían prácticamente indistinguibles de la emisión esperada al aniquilarse la materia oscura”, destacó, por su parte, Nick Rodd, autor del estudio y científico del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en el mencionado portal.
“El origen del exceso en el centro galáctico es uno de los debates más antiguos de la astrofísica. Nuestro trabajo no demuestra que la materia oscura sea la responsable de la señal. Sin embargo, sugiere que aún es demasiado pronto para descartar esta posibilidad”, sentenció List.
Fuente: marca.com
