Descubren nuevas propiedades en el grafito que lo convierten en una ‘mina de oro’

El apilamiento romboédrico, una de las diez forma de apilar sus capas, tiene como consecuencia características aislantes, magnéticas o topológicas totalmente nuevas

El lápiz que tienes en tu escritorio podría ser más que solo una herramienta de dibujo. Después de 20 años desde que se aislara el grafito, hoy en día se siguen encontrando aplicaciones sorprendentes para este material.

Imagínate dibujando con tu lápiz y, en lugar de trazar simples líneas grises, estuvieras interactuando con un material que puede ser superconductor, aislante o incluso magnético. El equipo de físicos del MIT ha hecho justamente eso, desvelando sorprendentes secretos en el humilde grafito, en el corazón de tu lápiz de toda la vida.

Al apilar cinco finas láminas de grafito en un orden específico, el equipo del MIT Materials Research Laboratory descubrió propiedades nunca antes vistas en el grafito natural. Capas apiladas de una forma especial que crean una combinación inaudita de propiedades.

El grafito es, en realidad, una serie de láminas de grafeno. Durante la última década, la investigación sobre el grafeno ha sido intensa, dada su resistencia y capacidad de conducción. Pero esta nueva revelación sobre cómo las láminas de grafeno pueden interactuar entre sí abre un mundo de posibilidades.

La clave aquí es la correlación electrónica, un fenómeno que permite a los electrones dentro del material comunicarse. “Es la magia que hace posible todas estas nuevas propiedades”, afirma Ju. Así es como los electrones en este grafito especial se comportan, hablando entre sí para desencadenar sorprendentes fenómenos. Esta forma de apilar grafito es solo una de diez posibles.

El grafeno tiene potencial para ser el nuevo material en semiconductores

El grafeno es un material revolucionario, bidimensional y tan delgado como un átomo de carbono, obtenido del carbono en láminas con forma hexagonal. Descubierto en la década de 1930, su estudio fue retomado y premiado con un Nobel en 2010 a Geim y Novoselov.

Tiene múltiples aplicaciones en tecnología, construcción y salud, destacando en la electrónica por mejorar baterías y velocidades de Internet. Es fuerte, flexible, conductor de calor y ahora tendría potencial para reemplazar al silicio en semiconductores, ser aislante o funcionar con el magnetismo.

Las implicaciones son vastas y, aunque estamos en las primeras etapas, el potencial de este grafito especial es enorme. Desde mejorar la tecnología de baterías hasta revolucionar la electrónica. El lápiz, otra vez, podría estar a punto de cambiar nuestra vida cotidiana.

Fuente: computerhoy.com