Descubren a un dinosaurio de 120 toneladas, el animal más grande que pisó la Tierra

El imponente animal vivió durante el Jurásico Inferior, de acuerdo a un nuevo estudio publicado en Current Biology. Los restos de “trueno gigante al amanecer”, de 200 millones de años, fueron desenterrados en los 80s, pero hasta un año lograron excavar todos los vestigios.

Este gigante del Jurásico podría perfectamente ser la inspiración para nombrar a una banda de heavy metal, ya que su nombre significa “un trueno gigante al amanecer”. La imponente bestia vivió durante el Jurásico Inferior, de acuerdo a un nuevo estudio publicado en Current Biology.

A diferencia de otros dinosaurios de cuello largo y los actuales elefantes, ‘trueno’ no caminaba en extremidades derechas; por el contrario, posaba y movilizaba sus 13 toneladas en una “postura más flexionada, como en cuclillas”, de acuerdo al trabajo liderado por Johan Choiniere, experto en paleontología de la Universidad Witwatersrand en Johannesburgo, en Sudáfrica. Los restos de este espécimen de 200 millones de años fueron desenterrados en los 80s, cerca del límite con Lesoto. Pero se tuvo que esperar hasta el 2017 para excavar todos los restos de la bestia, incluyendo la muñeca que ayudó a comprender la forma de caminar del dinosaurio.

El equipo extrajo el nombre del Sesoto, un lenguaje hablado en dicha región geográfica, para nombrar al dinosaurio Ledumahadi mafube, lo que es un guiño a sus gigantes proporciones. El nombre del género, Ledumahadi, significa “un trueno gigante” en reconocimiento al tamaño, mientras que mafube significa “amanecer”, en referencia a la existencia del animal durante el Jurásico Inferior, etapa temprana del jurásico.

El más grande de la Tierra

De acuerdo al equipo, no hubo ser más grande que el Ledumahadi sobre la faz de la tierra mientras este evolucionaba en el Jurásico temprano. Tenía 15 metros de largo y unos 4 metros de alto en sus caderas inferiores. Poseía un cuello delgado, una cabeza pequeña y su cola era larga. Esto no lo hacía un saurópodo como el famoso brontosaurio, aunque sí califica como un sauropodomorfo (de los parientes más cercanos a los saurópodos). (Lea: Huellas confirman que Alaska fue la autopista utilizada por los dinosaurios para migrar)

Sorpresivamente, Ledumahadi es más grande que algunos saurópodos, y su edad indica que los cuerpos gigantes aparecieron antes de lo pensado. En otras palabras, el gigante evolucionó a su tamaño independientemente de los saurópodos.

El análisis del crecimiento de anillos en los huesos fosilizados (similares a los anillos de los árboles) arrojó que cuando el dinosaurio murió, a sus 14 años de edad, era un adulto que había alcanzado pleno crecimiento. El análisis de sus caderas y brazos anteriores mostró que caminaba en cuatro patas, antes que sus antecesores de dos.

“Caminaba en cuatro, pero a diferencia de los elefantes, con patas paradas y rígidas, este estaba más en cuclillas, como un perro o un gato”, refirió Choiniere en declaraciones a LiveScience.

El Riojasaurus caminó en cuatro patas antes

El Ledumahadi mafube no es el único sauropodomorfo en caminar en cuatro patas, ni el primero. Le gana el Riojasaurus, un sauropodomorfo que vivió en lo que actualmente es Argentina hace 220 millones de años, durante el Triásico.

Hasta el momento, de acuerdo a Choiniere, no se sabe por qué evoluciona el cuadrupedismo pero sí se sabe que evolucionó independientemente y muchas veces en los sauropodomorfos y en los ornitisquios, ambos herbívoros. (Puede leer: Hallan en ámbar a la primera cría de serpiente de la era de los dinosaurios)

Se cree que el enorme sistema intestinal para contener materia vegetal habría cambiado el centro de gravedad hacia adelante, por lo que tener soporte adicional en las extremidades superiores pudo haberles sido beneficioso.

Fuente: Agencias

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