Científicos hallan esqueleto de persona a la que operaron del cerebro hace 4.000 años

Este descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre las prácticas médicas en el pasado antiguo

En un intrigante hallazgo arqueológico, un equipo de científicos ha desenterrado el esqueleto de una persona que fue sometida a una intervención cerebral hace aproximadamente 4.000 años, marcando un hito en la historia de la medicina antigua.

De acuerdo con el diario ‘El Cronista’, un grupo de arqueólogos ha sorprendido al mundo de la medicina al confirmar el hallazgo de una mujer que se sometió a una compleja cirugía de cráneo.

El cuerpo, descubierto en un cementerio de la Edad del Cobre en España y con una antigüedad de 4.500 años, pertenecía a una mujer de entre 35 y 45 años que había experimentado dos procedimientos quirúrgicos en su cráneo.

La evidencia de la intervención fue encontrada en una curación entre la sien y la parte superior de la oreja, con llamativa presencia de orificios, uno de ellos de cinco centímetros de ancho y tres centímetros de largo.

Lo más sorprendente es que según los arqueólogos, la mujer sobrevivió a una intervención tan compleja, siendo algo extraordinario para la época, donde la tasa de mortalidad para este tipo de procedimientos alcanzaba el 40 %.

¿Cómo realizaron la cirugía de cráneo hace 4.500 años?

A raíz del análisis en el Camino del Molino, Murcia, los arqueólogos han confirmado que la doble cirugía consistió en perforar o raspar el cráneo para acceder a la duramadre, la membrana que recubre el cerebro y la médula espinal.

Sonia Díaz-Navarro, autora de la investigación y miembro de la Universidad de Valladolid, sugiere que la ‘técnica de raspado’ se utilizó debido a la orientación oblicua de los agujeros, indicando posiblemente la necesidad de inmovilizar al afectado durante la cirugía con la ayuda de la comunidad.

Descubrimiento: el misterio detrás de la cirugía cerebral milenaria

Aunque no se ha determinado con certeza la razón detrás de la necesidad de esta intervención quirúrgica, se ha constatado que la cirugía no causó lesiones en el cráneo y no fue la causa de la muerte de la mujer.

Para Díaz-Navarro, la operación fue el resultado de un traumatismo craneoencefálico, y la ‘técnica de raspado’ se aplicó para reducir los riesgos de hemorragia y daños cerebrales. Este descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre las prácticas médicas y la resiliencia humana en el pasado antiguo.

Fuente: eltiempo.com