Murciélago: un mártir de la cultura

Kevin Navarrete y Begoña Iñarritu / UNAM

Ya sea al agregar sus alas como ingrediente esencial en las pócimas de las brujas, como símbolo de uno de los héroes de comic favoritos o como una de las criaturas más emblemáticas en la historia de la literatura, el murciélago ha jugado un papel destacado en el desarrollo de la cultura. Sin embargo, se le ha creado una reputación injusta que vale la pena revisar.

Para la cultura maya, los murciélagos estuvieron asociados a la noche, a la oscuridad y a la muerte. Uno de los cuartos en el Xibalbá (Inframundo), era La Casa de los Murciélagos, donde había infinidad de estos animales volando y chillando; de hecho, Hunahpú, personaje vital en la cosmogonía maya, fue decapitado allí por Camazotz, Dios Murciélago.

Una historia proveniente de Oaxaca narra cómo el murciélago fue a quejarse con Dios porque tenía frío, aunque realmente lo que sentía eran celos del plumaje de las aves. Dios preguntó a cada una de las aves si podían donar una de sus plumas para el murciélago, a lo que accedieron amablemente. El murciélago se convirtió entonces en la criatura voladora más bella pero también más arrogante y vanidosa. Molestas con esto, las aves se quejaron con Dios y el murciélago fue convocado a hacer sus maravillosas hazañas enfrente de todos; mientras volaba, las plumas se fueron desprendiendo una a una hasta que quedó al descubierto su cuerpo. El murciélago se sintió tan avergonzado que decidió recluirse en la oscuridad de la noche y de las cavernas. Se cuenta que hoy en día decide volar por las noches en busca de sus plumas perdidas.

Hace no mucho tiempo se descubrió en Balamkú, yacimiento maya localizado en Campeche, un plato con el dibujo de cuatro murciélagos con sangre manando de sus bocas, lo cual nos sugiere que desde esa época se sabía que se alimentaban de sangre; aunque es necesario recalcar que de las mil 100 especies que se han reportado en el mundo, sólo tres se alimentan de sangre.

La biblia —haciendo gala de una taxonomía mediocre— destaca en Deuteronomio 14:18 que dentro de las aves que no deben ser comidas está el murciélago. En Isaías 2:19―20 se señala que en las cuevas de las rocas el hombre terrestre arrojará a las musarañas y a los murciélagos sus dioses de plata inútiles y sus dioses de oro que nada valen.

En el medioevo los murciélagos estaban asociados, al igual que los gatos negros, a la brujería. Mucha gente creía que los murciélagos eran los mensajeros entre las brujas y el diablo. En 1332, en Francia, Lady Jacaume de Bayonne fue quemada públicamente debido a que se vio a un grupo de murciélagos rondando su casa y su jardín.

En Nigeria existe una historia popular llamada “¿Por qué los murciélagos vuelan de noche?”. En ella se narra la relación de una rata y un murciélago —lleno de envidia— que conviven en demasía hasta que la astucia y persuasión del murciélago orillan a la rata a morir. La esposa de la rata, al percatarse de que su marido ha muerto por culpa del murciélago, acude al rey quien ordena castigar al culpable. Finalmente, nuestro protagonista logra huir pero es obligado a desarrollar hábitos nocturnos para que nadie lo pueda atrapar.

Popobawa (murciélago con alas) es un espíritu maligno que se hace presente en Tanzania y sodomiza a los pobladores. Suele atacar de noche, es por eso que se asocia con los murciélagos; sin embargo, puede tomar la forma de cualquier otra criatura, incluso un humano. Cabe destacar que es un espíritu cuyos ataques repuntan durante los periodos electorales, lo cual deja claro sus verdaderos intereses.

Contrario a lo encontrado en otros lugares, en China la connotación atribuida a los murciélagos es positiva. La palabra Fu significa al mismo tiempo “felicidad” y “murciélago”. En cerámicas y vestimentas hay antiguos diseños de cinco murciélagos, los cuales simbolizan salud, riqueza, larga vida, buena suerte y tranquilidad.

El arte no quedó exento de dar su aporte en la idea que se tiene sobre los murciélagos. Podemos observar en múltiples representaciones a ángeles con alas de ave —Delacroix, Bouguereau, Rembrandt —y a demonios o al mismo Satanás con alas de murciélago —Doré, Durero —, sólo hace falta observar “El arcángel San Miguel sacando a los ángeles rebeldes” de Luca Giordano, donde se condensa en una sola imagen esta percepción tan injusta para los murciélagos.

Bernal Díaz del Castillo en su “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” relata: “(…) Y había muchos mosquitos, que no dormían de noche ni de día, y murciélagos muy grandes que le (a uno de los soldados) mordían y desangraban”. Con lo cual nos percatamos que la referencia más importante sobre murciélagos en el continente americano fue con una evidente carga negativa.

La influencia que más ha pesado en la reputación del murciélago es la que dio el escritor irlandés Bram Stoker en su novela “Drácula”, donde el personaje principal se convierte voluntariamente en un murciélago para poder trasladarse de un lugar a otro con mayor velocidad. Debemos reconocer que hoy en día concebimos al murciélago y al vampiro como una unidad indisoluble —de hecho hay quienes llaman vampiros a todos los murciélagos —. No se sabe cómo se le ocurrió a Bram Stoker esta relación; algunos mencionan que fue por haber leído a Bernal Díaz del Castillo; otros dicen que, mientras escribía su novela en Nueva York, leyó sobre los murciélagos hematófagos en un diario local. Da igual, el punto es que Bram Stoker, sin proponérselo, le dio un golpe brutal a la ya previamente lastimada reputación de los murciélagos y esta idea sobre ellos vive en el inconsciente colectivo hasta nuestros días.

Podemos aproximarnos a la percepción que se tiene de los murciélagos en distintas civilizaciones a través del tiempo. No obstante, a pesar de ser rasgos culturales infinitamente valiosos, la mayoría soslaya facetas notables de los murciélagos:

  1. Dispersión de semillas: Muchas especies de murciélagos se alimentan de frutas. Si las semillas son pequeñas, accidentalmente las ingieren y así vuelan con ellas en el estómago y las defecan a metros o incluso kilómetros de distancia. En ocasiones, toman el fruto del árbol y lo consumen en otro sitio, lo cual permite que tales especies vegetales colonicen otras zonas lejos del árbol parental. Las pitahayas, el garambullo, el chicozapote o las guayabas son grandes beneficiarios de esto.
  2. Control de plagas: Un murciélago puede alimentarse de 10 gramos de insectos por noche, por lo tanto, un millón de murciélagos come aproximadamente 10 toneladas de insectos por noche. Intentemos imaginar el volumen que abarcarían 10 toneladas de insectos y la cantidad de plantas que comerían.
  3. Polinización: Los murciélagos trasladan de una flor a otra el polen que se les queda pegado en la cara al ir en busca el néctar; el polen al ser mezclado de una flor con el estigma —parte femenina de una flor— de otra, facilita la fecundación de los óvulos y se producen semillas o frutos. Los murciélagos llevan a cabo la polinización de especies como los cactus columnares —aquellas estatuas verdes que observamos en algunas carreteras mexicanas —o los magueyes tequileros— no hace falta explicar las bondades de dicho organismos.

A pesar de que el valor de una especie no sólo debería de estar medido con base en los beneficios que nos ofrece a los humanos, estos ejemplos fueron citados para mostrar la negativa reputación de los murciélagos. Ésta se puede considerar injusta, pues está basada en conceptos erróneos y generalizaciones, ambos, resultado de la indiferencia. La protección de la naturaleza tiene como causa el valor que el ser humano le da a través del entendimiento de ella; entonces, si no nos informamos, no podemos guiar nuestras acciones. Además, debido a que son organismos altamente móviles, voladores y nocturnos, es difícil observarlos en detalle y lo común es utilizar la imaginación para llenar ese hueco de información: en el que caben mitos, supuestos y malentendidos. C2

Referencias:

  1. Graves R., 2013. Dioses y héroes de la antigua Grecia. Fábula TUSQUETS Editores, México, D.F., p. 45-46.
  2. Sarabia A., 1973. POPOL VUH Antiguas historias de los Indios Quiches de Guatemala. Porrúa, México, D.F., p. 40, 90.
  3. Traducción del nuevo mundo de las Santas Escrituras. Ed. Comité de la Traducción del Nuevo Mundo. Nueva York: Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania, 2015.
  4. Almere K., González J., 2002. Mesoamerican Mythology: A Guide to the Gods, Heroes, Rituals, and Beliefs of Mexico and Central America. Oxford University Press, p. 132-134.
  5. Díaz del Castillo B., 2009. Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España. Porrúa: SEPAN CUANTOS… México, D. F., p. 731.
  6. Dayrell E., Folk Stories from Southern Nigeria: Why the Bat flies by night?
  7. En línea: http://www.sacred-texts.com/afr/fssn/fsn09.htm
  8. Sandoval R., 2012. Zotz: El Murciélago en la cultura Maya. Revista Digital Universitaria. Vol. 13, No. 12.
  9. En línea: http://www.revista.unam.mx/vol.13/num12/art124/art124.pdf

Fuente: Revista Ciencia y Cultura