Los datos de miles de GPS podrían ser capaces de detectar terremotos antes de que ocurran

Un grupo de científicos franceses ha logrado un importante avance al detectar una fase precursora que se inicia horas antes de que ocurra un terremoto de gran magnitud. Su innovador método, publicado en la revista Science, se fundamenta en el análisis de los diminutos desplazamientos registrados por el sistema de posicionamiento global (GPS)

Un grupo de científicos franceses ha logrado un importante avance al detectar una fase precursora que se inicia horas antes de que ocurra un terremoto de gran magnitud. Su innovador método, publicado en la revista Science, se fundamenta en el análisis de los diminutos desplazamientos registrados por el sistema de posicionamiento global (GPS).

Horas antes del terremoto, ocurre un sutil pero acelerado desplazamiento en la falla donde se originará el temblor. En la imagen: Vista aérea de la Falla de Dixie Valley.Lloyd Cluff

Un destacado equipo de sismólogos franceses de la Universidad de Côte d’Azur y del Instituto de Física del Planeta de París han dado un paso importante hacia la posibilidad de predecir terremotos.

En su último estudio, publicado en la prestigiosa revista Science, los expertos Quentin Bletery y Jean-Mathieu Nocquet se adentraron en el análisis de los diminutos desplazamientos registrados por el sistema de posicionamiento global (GPS), con datos recopilados justo antes de que ocurrieran terremotos de magnitud 7 o superior. Roland Bürgmann, de la Universidad de California, Berkeley, ha contribuido con un artículo de Perspectivas en el mismo número de la revista, donde destaca el valioso trabajo realizado por este equipo de investigación. Este avance científico promete abrir nuevas puertas en el campo de la predicción sísmica.

Hasta la fecha, la predicción de terremotos con alta precisión y certeza sigue siendo un desafío complejo para los científicos, quienes utilizan enfoques como el análisis de patrones sísmicos, el monitoreo de cambios en la actividad geodésica, mediciones de gases y agua subterránea, entre otros, para intentar predecir la ocurrencia de terremotos. Sin embargo, debido a la naturaleza compleja y caótica de los procesos tectónicos que desencadenan los terremotos, las predicciones a largo plazo y de alta precisión todavía están fuera de nuestro alcance. Pero ahora los sismólogos Quentin Bletery y Jean-Mathieu Nocquet han detectado una fase precursora que se inicia horas antes de que se produzca un gran sismo. Y, según su artículo publicado en la revista Science, lo han logrado analizando los minúsculos desplazamientos registrados por el GPS.

Buscando un precursor de terremotos, los investigadores obtuvieron y estudiaron datos precisos de GPS de áreas geográficas circundantes a los epicentros de 90 terremotos con magnitud superior a 7 en los últimos varios años. Encontraron un patrón: un deslizamiento entre placas tectónicas que causó un movimiento medible y horizontal en la tierra que las cubre. También descubrieron que dichos deslizamientos podían ser observados y medidos mediante GPS, que ocurrían hasta dos horas antes de que ocurriera el terremoto y eran demasiado pequeños para aparecer en los sismógrafos estándar. Lo más importante: observaron el mismo deslizamiento en todos los terremotos que estudiaron.

La idea que han planteado es aprovechar los sistemas globales de navegación por satélite (GNSS, por sus siglas en inglés), como el GPS estadounidense o el Galileo europeo. Estos sistemas están distribuidos por todo el planeta. Entre esos sensores, destaca el módulo GNSS, que utiliza la triangulación con los satélites GPS, Galileo, GLONASS y Beidou para determinar con precisión la ubicación de cada estación. Fijadas al terreno, estas estaciones desempeñan un papel fundamental en la creación de mapas, proporcionando datos de posición con una precisión milimétrica.

Estos dos destacados científicos franceses llevaron a cabo un análisis exhaustivo de los datos de posicionamiento de más de 3.000 estaciones geodésicas durante el registro de 90 terremotos de magnitud mayor a 7 que ocurrieron en lo que va del siglo. Incluso, incluyeron terremotos de Turquía con magnitudes de hasta 7.8, lo más significativo es que recolectaron y estudiaron los datos GPS de las 48 horas previas a cada uno de estos importantes temblores.

Pila global en la dirección del desplazamiento esperado.

Su hipótesis inicial se centraba en la idea de que los terremotos tienen una fase precursora que se caracteriza por un desplazamiento lento y sin temblores en el punto de la falla, que será el epicentro del terremoto inminente.El trabajo sugiere que se podría diseñar un sistema de detección de terremotos confiable basado en un preciso sistema de escucha de GPS.

Sin embargo, Bürgmann señala que se necesita realizar más investigación para demostrar que dicho precursor existe en todos o, al menos, la mayoría de los grandes terremotos. Además, agrega que se requieren algunas mejoras en la tecnología GPS para permitir la medición de eventos individuales durante todo el día.

Fuente: es.wired.com