Volvió a hablar y caminar después de ocho años tras tomar una pastilla para dormir

Un hombre holandés de 37 años, diagnosticado con mutismo acinético -incapacidad para moverse y hablar pese a estar despierto- volvió a decir unas palabras y a caminar tras ocho años, luego de que se le diera una dosis de zolpidem, una pastilla para dormir.

El caso fue expuesto en la revista de ciencias neurológicas Cortex, en un estudio llevado a cabo por científicos del Centro Médico de la Universidad de Amsterdam.

Una lesión cerebral por atragantarse con carne

El paciente, conocido como Richard, sufrió una grave lesión cerebral hipóxico-isquémica (privación de oxígeno al cerebro) al atragantarse con un pedazo de carne cuando tenía 29 años. También tenía antecedentes de alcoholismo.

Luego de una lenta y sostenida recuperación neurológica, sufrió una recaída tras la cual perdió la capacidad para moverse espontáneamente y hablar. Pero ocho años después de ese traumático episodio, un nuevo médico con experiencia en trastornos de hiporrespuesta se hizo cargo del tratamiento de Richard.

Tras una primera evaluación clínica, se observó que el hombre no mostraba signos de habla o vocalización, pero sí podía responder a preguntas a través de los movimientos de su cuerpo, aunque con un retraso de varios segundos. Tampoco podía caminar: estaba en una silla de ruedas y se alimentaba a través de una sonda.

Luego de consultarlo con su familia, se le administró una dosis de 10 mg de zolpidem como tratamiento experimental. Los resultados fueron contundentes. «Después de 20 minutos, el paciente empezó a comunicarse espontáneamente, preguntando a la enfermera cómo operar su silla de ruedas y solicitando comida rápida. Logró caminar con la ayuda del personal y llamó a su padre, quien no escuchaba la voz de su hijo hace años», cita el estudio.

Un video muestra el rotundo cambio en las respuestas del paciente luego de que se le administró la pastilla para dormir. «¿De qué se trata todo esto?», preguntó Richard a una de las expertas que ingresó a su cuarto. El hombre de 38 años dijo que estaba al tanto de que tenía una dificultad para hablar, aunque también señaló no haber sentido una diferencia en esa percepción durante sus minutos de mayor lucidez.

Según el informe, Richard sufre de una amnesia retrógrada que se remonta a tres años antes de sufrir el accidente cerebral y de una disminución auditiva. Durante su breve lucidez, se lo vio «alegre, alerta y mostrando interés en las personas y los objetos a su alrededor». Dos horas después de administrado el medicamento, volvió gradualmente a su estado inicial.

Fuente: lanacion.com.ar