Virus del Papiloma Humano dispara casos de cáncer de orofaringe en población joven de México

Virus del Papiloma Humano dispara casos de cáncer de orofaringe en población joven de México

En los últimos años, el porcentaje de personas diagnosticadas con este tipo de cáncer pasó de entre 1 y 2% a casi 5% de la población

En México, el cáncer de orofaringe ya no es solo consecuencia del tabaco o el alcohol. Un protagonista inesperado —el Virus del Papiloma Humano (VPH)— está cambiando las estadísticas y afectando a personas cada vez más jóvenes, revela un especialista.

El médico otorrinolaringólogo Francisco Javier Saynes Marín alertó que, de 10 años a la fecha, el VPH que afecta la lengua, el paladar, el labio y la angina se ha convertido en una de las causas del cáncer de orofaringe.

De acuerdo con el también expresidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, la campaña de prevención del VPH en mujeres es ampliamente reconocida, ya que este virus es una de las principales causas del cáncer cervicouterino.

Sin embargo, en el área de la otorrinolaringología se ha detectado un aumento sostenido de cánceres orofaríngeos relacionados con el VPH tanto en hombres como en mujeres, estos últimos debido además a un mayor consumo de tabaco y alcohol en las nuevas generaciones.

“Hace unos años era una forma de cáncer que afectaba principalmente al género masculino. Sin embargo, la vida diaria y las nuevas prácticas han hecho que la mujer ahora consume más tabaco y alcohol, y esas estadísticas se empezaron a modificar en un incremento en los cánceres de orofaringe en la mujer, pero desde hace unos 10 años atrás hemos visto estadísticas de cáncer orofaríngeo causados por el Virus del Papiloma Humano, en la actualidad se considera a nivel mundial que, incluyendo el tabaco y el alcohol, el VPH es una de las causas”, detalla el especialista.

Las cifras que preocupan

En los últimos años, el porcentaje de personas diagnosticadas con este tipo de cáncer pasó de entre 1 y 2 % a casi 5 % de la población mexicana. Esta tendencia preocupa a los médicos por las graves secuelas anatómicas, funcionales y estéticas en quienes sobreviven a una cirugía oral: dificultades para hablar, comer y el impacto directo en la calidad de vida.

Respecto a la prevención, Saynes Marín señala que hasta 2025 las campañas nacionales de vacunación han incluido a niños junto con niñas para protegerlos del VPH antes del inicio de la vida sexual activa.

Existen alrededor de 200 serotipos del VPH, pero nueve de ellos son responsables de la mayoría de los cánceres. Aun así, muchas infecciones no generan síntomas y en el 90 % de los casos el virus es eliminado por el propio sistema inmunológico.

El problema surge en quienes, por factores desconocidos, desarrollan lesiones malignas años después del contagio.

“Afortunadamente el ser humano en la mayor parte de los casos una vez que se infecta en el 90 % de los casos el virus se autolimita y ya no genera otra lesión, pero hay un porcentaje de pacientes donde este virus va a evolucionar a otras formas más graves”, menciona.

Vacunación y prevención antes de la vida sexual activa

Insiste en que la prevención primaria debe aplicarse entre los ocho y los 15 años. El esquema sugerido por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contempla dos aplicaciones y en México, de acuerdo con la disposición oficial, solo se cubre con una dosis, la cual según estudios tiene capacidad de prevenir la infección.

El especialista indica que en la consulta de otorrinolaringología, un paciente que llega con una lesión, una vez que se extirpa o se reseca y sale positiva para alguna forma oncológica, también puede recibir el esquema de la vacuna con el objeto de mejorar la respuesta del sistema inmunológico y ayudar de manera coadyuvante a eliminar el posible rastro de otros virus que pueden iniciar otra forma de cáncer.

¿Qué señales de alerta vigilar?

En este marco, el cirujano pide a los pacientes mantenerse atentos ante cualquier tipo de lesión que presenten en la lengua o el paladar para que pueda detectarse de manera inmediata.

Menciona que el paciente puede sentir alguna zona verrugosa o ulcerada; aunque las lesiones son indoloras, sí pueden percibirse.

“Si un paciente tiene una lesión, úlcera, granito, que no evoluciona en el lapso de una semana hay que ir a ver al especialista, muchas veces cuando un paciente se hace un procedimiento dental el odontólogo es quien detecta la lesión y hay que mandarla con el otorrinolaringólogo u oncólogo de cabeza y cuello para que haga una revisión de la lesión”, puntualiza.

Reitera que la edad de aparición de lesiones es variable, pero la incidencia se presenta en pacientes de entre 25 y 35 años, es decir, personas jóvenes y económicamente activas.

En el caso de la aparición del cáncer de orofaringe, como se trata de un proceso largo, el pico está en personas mayores de 40 a 50 años, aunque muchos de esos pacientes ya habían tenido una lesión previa y no le dieron importancia o no llevaron el tratamiento adecuado.

Fuente: oem.com.mx

Alberto Vazquez

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