Los virus gigantes ocultos bajo hielo, ¿un peligro para los humanos?

Según los descubrimientos más recientes, el permafrost —capa del suelo permanentemente congelada— está atestado de virus gigantes de decenas de miles de años de edad que afectan las amebas.

Es por esto que surge la pregunta: ¿será posible que el Ártico, que se está calentando más rápido que otras regiones del planeta, contenga virus que afecten a los humanos?

Cuando el tamaño importa

Los virus son pequeños microorganismos que no son visibles mediante un microscopio ordinario. Sin embargo, en nuestro tiempo, los científicos han detectado virus del tamaño de un micrómetro y más. Se les conoce como gigantescos ya que son visibles con un microscopio.

En Yakutia, Siberia, hallaron en 2014 dos familias de virus gigantes de 30.000 años en las muestras de terreno del permafrost. Los científicos, encabezados por Liubov Shmákova, experta en criología —parte de la física que estudia el agua en estado sólido y los fenómenos relativos a las bajas temperaturas— de la Academia de Ciencias de Rusia, bautizaron a estas criaturas como pythovirus y mollivirus.

Ahora se conocen cuatro familias de virus gigantes: mimivirus, pandoravirus, pythovirus y mollivirus. Todos ellos infectan a las acanthamoebas —organismos unicelulares que viven en el suelo—. El pythovirus encontrado en el permafrost es el más grande, con una longitud de 1,5 micrómetros.

La riqueza del genoma

Los virus comunes tienen un genoma muy pequeño que contiene tan solo varios cientos de miles de pares de bases, ya que todo lo necesario para la vida y la reproducción lo toman del organismo de su dueño en el que parasitan. Mientras tanto, el genoma del virus gigante es bastante grande. Por ejemplo, pandoravirus tiene 2,55 millones de pares de bases y 2.556 genes que codifican proteínas, cuando los virus convencionales no tienen ninguna proteína en absoluto.

El rico genoma de los virus gigantes desconcertó a los científicos y provocó una discusión sobre sus orígenes. Según una hipótesis, los virus no tenían un ancestro común sino se originaron a partir de algunas formas protocelulares que hace más de 3.000 millones de años compitieron con el Último Ancestro Común Universal, del cual se originaron todos los seres vivos. Estas protocélulas perdieron la competencia pero no desaparecieron enteramente, sino que se adaptaron para parasitar en sus descendientes.

Y para nosotros, ¿qué significa?

Los virus gigantes volvieron a exacerbar la cuestión de los peligros de las infecciones antiguas. Los científicos han recordado el brote de ántrax que ocurrió en 2016 en Chukotka, Rusia, después del deshielo de cuerpos de animales.

Fuente: Sputnik

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