Investigadores españoles descubren vínculo entre el cerebro y la fertilidad humana

Para comprender esta novedad, es esencial conocer en mayor profundidad la proteína RANK, que funciona como un mediador fundamental en la comunicación intercelular

Científicos españoles han descubierto de forma inesperada que las células del sistema inmunitario en el cerebro intervienen en el proceso de maduración sexual. La investigación, realizada por el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), fue publicada este jueves en la revista Science.

La pubertad se inicia con una señal que se genera en el cerebro, concretamente en el hipotálamo. En esta zona, ciertas neuronas liberan una hormona que activa la hipófisis, una glándula localizada en la base del cráneo. Posteriormente, la hipófisis libera otras hormonas que desencadenan la maduración de las gónadas (ovarios o testículos). Este proceso, que culmina permitiendo la fertilidad, se denomina eje hipotálamo-hipófiso-gonadal.

“El dato más relevante del estudio es que las células inmunitarias del cerebro, conocidas como microglía, regulan de forma directa la función de las neuronas que controlan la fertilidad a través de la proteína RANK”, detallan los responsables de la investigación Eva González-Suárez, directora del Grupo de Transformación y Metástasis del CNIO, y Alejandro Collado, miembro del mismo equipo.

Añaden que, hasta ahora, se consideraba que la fertilidad estaba regulada principalmente por las neuronas que producen GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas), las cuales actúan como el “interruptor” central del sistema reproductor.

“También se sabía que otras neuronas podían influir en su actividad. Sin embargo, no se había identificado que las células inmunitarias cerebrales participaran directamente en este control. Esta investigación evidencia que la microglía forma parte activa de este circuito regulador, modificando la perspectiva tradicional de la fertilidad: deja de ser solo un proceso regulado por neuronas para ser también el resultado de interacciones entre el sistema nervioso y el inmunitario dentro del cerebro”, indican los autores a este medio.

Asimismo, señalan que la microglía se había asociado clásicamente a “funciones defensivas”, como la lucha contra infecciones, la eliminación de células dañadas o la regulación de la inflamación: “En años recientes se ha observado que también influye en ciertos procesos neuronales; sin embargo, no se esperaba que tuviera un papel directo en el control del eje hormonal que regula la pubertad y la fertilidad. Este descubrimiento sugiere que el sistema inmunitario cerebral puede asimismo intervenir en la regulación reproductiva”, manifiestan.

Para comprender esta novedad, es necesario profundizar en la proteína RANK, un mediador clave en la comunicación entre células. “Conocida hasta ahora principalmente por su implicación en procesos como la remodelación ósea o el desarrollo de la glándula mamaria, este estudio demuestra que también participa en el control de la fertilidad: actúa regulando la actividad de la microglía, la cual a su vez afecta a las neuronas encargadas de activar el eje hormonal que controla la pubertad y la reproducción”, explican.

Además, para analizar la función de la proteína RANK en la fertilidad, el equipo examinó muestras de pacientes con hipogonadismo hipogonadotrópico congénito, una enfermedad endocrina rara y genética que ocasiona amenorrea o infertilidad. Se sabía que este síndrome se debe a defectos en las neuronas GnRH o en las moléculas que producen. La investigación encontró, en algunos pacientes, mutaciones en el gen responsable de la proteína RANK. «Como muchos casos de esta patología carecen aún de una causa genética definida, estos hallazgos sugieren que alteraciones en esta vía podrían explicar ciertos casos y, en el futuro, contribuir a un diagnóstico genético más preciso. Sin embargo, los investigadores aclaran que serán necesarios más estudios antes de aplicarlo en la práctica clínica», indican los autores.

Sobre si se trata solo de un descubrimiento básico o si ya se vislumbra una posible diana terapéutica, ambos resaltan que, por ahora, es ciencia básica con un «gran potencial terapéutico a largo plazo»: «Los experimentos revelan que modificar la proteína RANK también afecta la fertilidad, confirmando que esta vía es esencial para el correcto funcionamiento del eje reproductor».

Entender la interacción entre sistema inmunitario y reproducción podría abrir nuevas vías para tratar problemas de fertilidad

También anticipan el próximo paso. «Investigar qué pacientes con trastornos reproductivos, más allá de los casos aislados de hipogonadismo hipogonadotrópico congénito, podrían estar afectados por alteraciones en esta vía que involucra a la microglía y cómo podrían ser tratados en el futuro. Aún queda mucho por descubrir, especialmente porque en condiciones como la obesidad u otros trastornos endocrinos estos ejes hormonales también pueden verse alterados. Comprender cómo interactúan sistema inmunitario y reproducción podría abrir nuevas estrategias para abordar problemas de fertilidad y marcar un giro completo en la investigación de este ámbito», señalan.

Al ser consultados sobre la idea que desearían que el público general retenga tras esta investigación, expresan lo siguiente: «La fertilidad no depende exclusivamente de las gónadas o de circuitos neuronales, sino que el sistema inmunitario del cerebro también participa en su regulación. En concreto, este estudio revela que, a través de la proteína RANK, las células inmunitarias del cerebro —la microglía— pueden influir en el eje que regula la pubertad y la reproducción, lo cual abre nuevas perspectivas para comprender ciertos problemas de fertilidad. Los resultados habilitan nuevas investigaciones en neurociencia del cáncer, enfermedades degenerativas y regulación de otros ejes endocrinos.

Finalmente, subrayan la relevancia de la colaboración, pues este hallazgo fue posible gracias al trabajo conjunto en campos tan diversos como la neurociencia, la fertilidad, el cáncer, la glándula mamaria y la señalización por RANK.

Fuente: nuevaradio.org

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