Falta de aire y dolor de pecho, señales de alerta de una posible embolia pulmonar: especialista
Este padecimiento ocurre cuando un coágulo bloquea una arteria de los pulmones y puede requerir atención médica inmediata para evitar complicaciones
La aparición repentina de dificultad para respirar, dolor en el pecho, mareo o aceleración del ritmo cardiaco puede ser señal de una embolia pulmonar, una emergencia cardiovascular que requiere identificación y atención oportuna debido al riesgo de complicaciones graves.
En México, las enfermedades del corazón se mantienen entre los principales problemas de salud pública. Durante 2024 se registraron 192 mil 563 defunciones por enfermedades cardiacas, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) citadas en el reporte.
La embolia pulmonar ocurre cuando un coágulo, generalmente formado en las piernas, se desprende y viaja a través del torrente sanguíneo hasta llegar a los pulmones, donde puede obstruir una arteria.
“El trombo que se forma en las piernas se desprende y viaja a la circulación pulmonar. Al obstruirla genera un incremento de presión pulmonar”, explicó Guillermo Cueto Robledo, cardio-neumólogo y responsable del Servicio de Urgencias Cardio-Neumológicas del Hospital General de México.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran las cirugías, particularmente las ortopédicas y generales, así como permanecer inmóvil durante periodos prolongados. En las mujeres también debe considerarse el uso de anticonceptivos y otros tratamientos hormonales.
Los síntomas pueden aparecer de manera súbita. Además de falta de aire, pueden presentarse dolor torácico que empeora al respirar profundamente, mareo, taquicardia y, en algunos pacientes, tos con sangre.
La gravedad varía de una persona a otra y el tratamiento depende de las características del paciente y de la obstrucción. Actualmente existen alternativas farmacológicas y procedimientos de mínima invasión para determinados casos.
Una de ellas es la trombectomía mecánica pulmonar, procedimiento mediante el cual se introduce un catéter a través de una vena hasta alcanzar la zona de la obstrucción y retirar mecánicamente el trombo, con el propósito de restablecer el flujo sanguíneo y disminuir la presión sobre el corazón.
Esta alternativa puede utilizarse en pacientes seleccionados y permite retirar el coágulo sin administrar medicamentos trombolíticos como parte del procedimiento. “Al momento de retirar el trombo, el ventrículo derecho mejora su función”, señaló Cueto Robledo.
Especialistas advierten que la embolia pulmonar puede evolucionar rápidamente, por lo que la falta de aire repentina o un dolor de pecho inexplicable no deben minimizarse, particularmente cuando existen antecedentes recientes de cirugía, inmovilidad o factores que favorezcan la formación de coágulos.
Fuente: oem.com.mx
