Adiós al stent coronario: investigadores de Reino Unido descubren un tratamiento igual de eficaz para prevenir infartos

Adiós al stent coronario: investigadores de Reino Unido descubren un tratamiento igual de eficaz para prevenir infartos

Unos balones recubiertos de fármacos liberan el medicamento en la arteria y luego se retiran sin implante

Una nueva investigación desarrollada por científicos de la Universidad de East Anglia (UEA) del Reino Unido que contó con la participación de miles de pacientes cardíacos ha llegado a la conclusión de que podrían ser tratados sin necesidad de implantes permanentes como el estent metálico en las arterias.

Se trata de hallazgos publicados en la revista eClinicalMedicine de The Lancet que se producen tras un análisis exhaustivo de más de 7.800 pacientes en el que se observó que un tratamiento reciente con balones recubiertos de fármacos resultó tan eficaz como los estents convencionales para prevenir infartos y muertes cardiovasculares.

Estos balones se retiran tras el tratamiento, pero algunos pacientes tratados con esto podrían tener más probabilidades de necesitar un segundo procedimiento en el futuro, especialmente cuando se trataba de arterias más grandes. Por ello, los investigadores instaron a la cautela con respecto a los resultados, señalando que había una variación considerable entre los estudios y que el hallazgo parecía estar fuertemente influenciado por un solo ensayo clínico.

Un enfoque alternativo

«Los estents liberadores de fármacos son pequeños tubos de malla que se insertan en las arterias bloqueadas. Actualmente son el tratamiento estándar para muchos pacientes que se someten a una operación común para abrir las arterias coronarias bloqueadas, conocida como angioplastia. Pero los balones recubiertos de fármacos ofrecen un enfoque alternativo», indica la investigadora principal, la doctora Natasha Cobrallis, de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA.

Se trata de medicamentos que se liberan en la pared arterial para ayudar a prevenir que el vaso se estreche de nuevo. Así, los pacientes tratados con estos balones no tenían más probabilidades de morir por causas cardiovasculares que aquellos que recibieron estents. Además, las tasas de infarto también fueron prácticamente idénticas entre los dos grupos.

«Este enfoque podría reducir algunas complicaciones a largo plazo asociadas a los estents, al tiempo que preserva futuras opciones de tratamiento si los pacientes desarrollan más enfermedad», indica el autor principal Vassilios Vassiliou, de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA.

Fuente: eleconomista.es

Alberto Vazquez

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