Secuenciar el sistema imnune ayuda a predecir si el paciente con cáncer va a recaer

La prueba ClonoSEQ analiza el ADN de las células T y B, cuyos genes cambian en función de los patógenos del cuerpo, lo que indica si un tumor aún ha dejado un rastro, y permite elegir el mejor tratamiento

Después de que un joven con un grave caso de leucemia se curase con un tratamiento convencional de quimioterapia tuvo que enfrentarse a una dura decisión. Podía seguir con la quimioterapia, con el alto riesgo de recaída asociado a su enfermedad en particular, o podía someterse a un trasplante de sangre o de médula ósea, que le ofrecería las mayores posibilidades de curarse pero le expondría al riesgo de sufrir importantes complicaciones.

Para ayudar a guiar su decisión, el experto en investigaciones clínicas del Centro de Investigaciones del Cáncer Fred Hutchinson de Seattle (EU) Frederick Appelbaum y otros médicos emplearon una nueva prueba diagnóstica que analizó el ADN del cáncer del paciente, además de la composición genética de sus células inmunes. Esta información fue empleada para detectar la persistencia de pequeñas cantidades de su enfermedad después de recibir el tratamiento. Es algo que las pruebas diagnósticas estándar no pueden hacer.

La prueba reveló la presencia de células de leucemia en el cuerpo del paciente, por lo que optó por un trasplante a pesar de los riesgos adicionales. Ahora el cáncer está en remisión, según Appelbaum.

La prueba diagnóstica, llamada ClonoSEQ, es el primer producto de Adaptive Biotechnologies, que fue fundada en 2009 por los hermanos Chad y Harlan Robins. (Applebaum es consejero de la empresa). Harlan desarrolló el concepto para la prueba originalmente en el Centro Fred Hutchinson, donde es un miembro del profesorado. Su idea era emplear la secuenciación de ADN para estudiar los genes de las células T y B, que representan los elementos básicos del sistema inmune. A diferencia de otras células del cuerpo humano, las células T y B reorganizan continuamente su ADN en respuesta a los patógenos presentes en su entorno. La tecnología de Adaptive Biotechnologies está diseñada para detectar esos cambios. Rastrea las respuestas inmunes de pacientes individuales a lo largo del tiempo.

La idea de secuenciar el ADN de las células inmunes aún está en su infancia y solo está siendo estudiada por académicos y un puñado de empresas. Así que Adaptive Biotechnologies tendrá que generar demanda para una categoría de pruebas totalmente nueva. Durante los últimos siete años, Harlan Robins, en colaboración con su hermano Chad, que tiene un MBA de la Escuela Wharton de Negocios (EU) y es un experimentado ejecutivo, ha recaudado casi 370 millones de euros de un conjunto de inversores líderes que incluye Matrix Capital Management, el gigante de la biotecnología Celgene e Illumina, el fabricante líder de tecnologías de secuenciación génica.

Entender el sistema inmune se ha convertido en una prioridad de la oncología, especialmente con el reciente éxito de una clase de fármacos llamados inhibidores de los puntos de control, que bloquean proteínas del cuerpo que normalmente impedirían al sistema inmune reconocer y combatir el cáncer. Dos ejemplos líderes son Keytruda de Merck y Opdivo de Bristol-Myers Squibb, que se administran para tratar melanomas, cáncer de pulmón y otros tipos de tumores. Se están desarrollando muchos más inhibidores de puntos de control, igual que otros enfoques inmunes como la extracción de células T de un paciente para modificarlas genéticamente para que ataque a su cáncer específico (ver Ingeniería del sistema inmune).

Tales tratamientos basados en el sistema inmune han mejorado la evolución de algunos pacientes de cáncer. Pero otros no responden a ellos en absoluto, y los científicos aún no han averiguado por qué.

«Los oncólogos llevan 40 años intentando descubrir cómo usar el sistema inmune para ayudar a eliminar el cáncer, y por fin están logrando éxitos», afirma Robins. Para que tratamientos como los inhibidores de puntos de control sean eficaces, explica, primero ha de haber una respuesta inmune existente del tumor. La tecnología de Adaptive Biotechnologies mide esa respuesta.

Illumina considera que el enfoque de Adaptive Biotechnologies es la próxima frontera de la secuenciación genética, según el vicepresidente de marketing para el negocio de oncología de Illumina, John Leite. También deberá buscar mutaciones genéticas en células cancerosas que podrían ayudar a los pacientes a responder a determinadas terapias.

Adaptive Biotechnologies ha demostrado que su prueba puede ser mucho más sensible a las enfermedades que otras herramientas, como la tecnología de recuento de células llamada citometría de flujo.

Los conocimientos adquiridos en la secuenciación de células inmunes podría incluir identificar qué pacientes tienen las mayores probabilidades de responder a un fármaco inmunooncológico específico, señalar otros fármacos que podrían ser utilizados eficazmente en combinación con ese tratamiento y sugerir en qué órden deberían administrarse los fármacos para lograr los resultados más óptimos, según Chad Robins. En enero, Adaptive Biotecnologies formó una alianza con Pfizer para identificar pacientes con las mayores probabilidades de beneficiarse de los fármacos inmunooncológicos que está desarrollando la empresa. Y está colaborando con otras grandes farmacéuticas también.

Más allá del cáncer, la tecnología podría resultar útil para tratar otras enfermedades con un fuerte componente inmune, incluidos trastornos autoinmunes como la artritis reumatoide, afirman los Robins. Podría ayudar a controlar enfermedades infecciosas también.

Los hermanos se niegan a revelar su estrategia de tarifas para ClonoSEQ o futuros productos, pero creen que podrán demostrar que la inmunosecuenciación reduce el riesgo de la recurrencia de las enfermedades y ayuda a los pacientes a evitar caros tratamientos con pocas probabilidades de ayudarles.

Para demostrar el valor de su prueba a los oncólogos, Adaptive Biotechnologies ha colaborado con científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (EU) para estudiar su uso en pacientes con melanoma, mieloma, leucemia y linfoma. El año pasado la empresa abrió un centro de investigaciones en San Diego (EU) que emplea su sistema para generar ideas para fármacos nuevos.

La capacidad de realizar un perfil genético de las células inmunes forma parte de un impulso más amplio dentro de la oncología de escudriñar las células y los tejidos que coexisten con el cáncer y afectan su capacidad de resistir, explica la CEO y directora científica del Instituto de Investigaciones del Cáncer en Nueva York, Jill O´Donnell-Tormey. Sobrevivir al cáncer, afirma, «va de lo que sucede no sólo en el tumor sino también en las células inmunes».

Fuente: technologyreview.es