¿Qué métodos tenemos para defendernos del impacto de un asteroide? Esto proponen los científicos

Muchos tenemos claro los peligros que representa para nuestro planeta el impacto de un asteroide gracias, mayormente, a lo visto en películas como ‘Armagedon’ o ‘Impacto Profundo’.

En estas y otras cintas se ilustra de forma muy cinematográfica, las posibilidades que tendría la Tierra para defenderse de un evento de esta magnitud. Y pese a que es ciencia ficción, esta no está tan alejada de la realidad como muchos piensan.

Con motivo del ‘Asteroid Day’, una jornada celebrada por la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) con el objetivo de concienciar a la población y los Gobiernos sobre los riesgos de los asteroides que presenten órbitas potencialmente peligrosas para la Tierra, se respondió a la pregunta sobre ¿qué se puede hacer y qué se está haciendo para la defensa de la Tierra ante uno de estos casos?

Pero antes de responder estas preguntas primero se tiene que considerar que no todos los asteroides mapeados y catalogados por las agencias espaciales representan un peligro en sí y esto se debe a su tamaño. No es lo mismo un objeto de unos 20 metros de diámetro y otro de un kilómetro o más.

Near-Earth Objects (NEOS)

Los científicos tienen identificados a 20, 304 objetos cercanos a la Tierra o Near-Earth Objects (NEOs). De todos estos, solo 866 están dentro de la lista de riesgo.

Lo bueno es que entre más grande sea el asteroide, más fácil es detectarlo y controlar su trayectoria. Por su parte, entre más pequeño sea, menos daño causa su impacto, ya que la mayor parte de su masa se pierde en el ingreso a la atmósfera terrestre.

Por poner una perspectiva, los científicos de la ESA compararon los megatones equivalentes de TNT de diferentes diámetros de asteroides. Uno de estos cuerpos de entre 1-30 metros de diámetro causaría un impacto de 15 kilotones (0.015 megatones), similar a la bomba de Hiroshima pero sin la radiación.

Sin embargo, el asteroide ‘Chicxulub’, el que chocó con la Tierra hace 65 millones de años atrás y al que se le atribuye la extinción de los dinosaurios, generó alrededor de 100 millones de megatones. Una energía producida por un asteroide de entre 10-15 kilómetros de diámetro aproximadamente.

Así que podemos vivir con relativa tranquilidad ya que es más improbable que uno de estos asteroides de gran tamaño choque con la Tierra que uno de menor tamaño.

Lo preocupante es si viniese algún objeto extrasolar, como el denominado ‘Oumuamua’. En una ocasión así, no tendríamos nada que hacer ya que nos daríamos cuenta de su trayecto muy tarde, haciendo que cualquier método de defensa sea inefectivo.

La defensa planetaria

Ahora sí, ¿cuáles son los métodos con los que contamos para defender la Tierra? Para ello es importante conocer el diámetro del asteroide. Los mayores a 50 metros de diámetro ya empiezan a generar preocupación, pero el principal método sería la evacuación del lugar del impacto y esperar la desintegración del objeto al entrar en nuestra atmósfera.

De ser mucho más grandes, existen tres métodos al respecto:

Los Planes Tractor: Este método se usaría en caso de asteroides de 75-800 metros de diámetro que sea detectado entre 25-100 años antes de su impacto. Consiste en lanzar una sonda hasta el asteroide para que, mediante la gravedad, ir tirando de este hasta desviar su trayectoria de colisión.

Impacto Nuclear: Es quizá el método más cinematográfico, ya que está pensado para asteroides de más de un kilómetro de diámetro y puede usarse en cualquier momento del trayecto. Consiste en lanzar una bomba nuclear capaz de provocar una explosión.

Este plan tiene algunas deficiencias, ya que la explosión podría provocar fragmentos que aunque más pequeños, pueden caer en la tierra y generar un daño considerable. La clave sería realizar esta explosión lo más alejada posible de nuestro planeta y no directamente contra el asteroide, para que la onda expansiva lo termine desviando.

Impacto Cinético: Está pensado para los asteroides de 300-600 metros y parece ser la más manejable. Consiste en provocar el impacto de un satélite contra el asteroide para así desviar su trayectoria de forma mínima pero suficiente como para que no choque con la Tierra.

A diferencia del método nuclear, este impacto no necesitaría de una explosión y las consecuencias que esta conlleva.

Actualmente, este último método es en el que los científicos de las agencias espaciales están más interesados. Con las misiones ‘DART’, de la NASA, y ‘HERA’, de la ESA, se espera probar la eficacia del impacto cinético.

Fuente: peru21.pe

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