Sobrevivir en una isla es difícil: 80 por ciento de las especies que se extinguen viven en ellas

Los números no mienten: ocho de cada diez especies que se extinguen en el mundo y  40 por ciento de las especies incluidas en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) viven en islas. Y la principal causa de estas extinciones es la presencia de especies invasoras, específicamente mamíferos grandes, de acuerdo con un estudio reciente.

Por décadas, los investigadores han tratado de diseñar planes de conservación que beneficien a las especies amenazadas. Para agilizar y hacer más preciso el trabajo de identificar las causas de la extinción, un grupo de investigadores hizo una revisión de la Base de Datos para la Biodiversidad Amenazada en Islas, un banco de información mundial de especies en peligro en territorios insulares organizado por varias universidades e instituciones sin fines de lucro.

Los científicos analizaron más de mil 200 especies amenazadas o extintas en más de mil islas alrededor del mundo. Los datos señalan que solo un puñado de mamíferos invasores —entre los que se incluyen distintos tipos de roedores, felinos y puercos— están estaban estrechamente ligados a la desaparición de especies nativas.

Hasta ahora, buena parte de los esfuerzos de conservación se dedican a intentar controlar las especies invasoras, pero los resultados no siempre son igual de favorables en todas partes y hay muchas brechas de información. “Siempre hemos sentido que nos faltan datos”, dijo a Scientific American Erin McCreless, bióloga conservacionista en la Universidad de California, Santa Cruz, y autora principal del trabajo publicado en Nature Communications.

Los depredadores actúan de modo distinto dependiendo de su entorno. La temperatura del lugar, el tamaño del territorio e incluso la presencia humana, son elementos que pueden cambiar la interacción de las especies invasoras con las especies autóctonas de una isla.

Fue por eso que McCreless y su equipo diseñaron un modelo que les permite predecir de forma cuantitativa el riesgo que enfrenta cada especie nativa frente a un invasor específico, tomando en cuenta las diversas variables de cada isla.

“Esto nos permite decidir dónde y cómo enfocar mejor nuestros recursos para alcanzar más eficazmente nuestros objetivos de conservación. Es importante, porque nuestros recursos son siempre limitados”, explica McCreless.

Así, por ejemplo, el análisis de McCreless muestra que islas pequeñas y áridas se beneficiarían más de la erradicación de roedores que islas más grandes y con un clima más húmedo.

Jon Paul Rodríguez, subdirector de la Comisión para la Supervivencia de Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), dijo a Scientific American que el estudio provee herramientas nuevas en apoyo a la conservación: “Si combinamos el predictivo de McCreless con el conocimiento acumulado en las más de 800 erradicaciones exitosas de mamíferos invasivos a nivel mundial, podemos diseñar estrategias de manejo más efectivas, tanto desde el punto de vista de sus objetivos biológicos como su costo”.

Las islas son altamente susceptibles a las especies invasoras porque, con frecuencia no tienen sus propios mamíferos nativos. Como resultado, muchas especies autóctonas de aves, plantas e insectos no han desarrollado mecanismos de defensa contra depredadores cuando estos ingresan en su territorio. Adicionalmente, algunas especies invasoras tienden a reproducirse de forma rápida y descontrolada, abrumando a las especies nativas.  

“Es importante prestar atención a las islas porque muchas veces, algunas especies solo pueden encontrarse en regiones insulares. Son reservorios de biodiversidad únicos en el mundo y debemos protegerlos,” finalizó McCreless.

Fuente: Scientific American

 

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